La columna de Carlos Melo Riquelme: "¿Basta con renovar los buses?"

La Hora

Jueves 27 de junio de 2019

A lo largo de este año, hemos visto como nuevos buses han comenzado a operar en el transporte público capitalino. Se ha introducido un número importante de buses eléctricos, 200 aproximadamente a la fecha, y además más de 500 buses Euro VI han reemplazado a la parte más antigua de la flota del sistema. Los nuevos buses, además, cuentan con varias prestaciones que hasta ahora no recibíamos los usuarios del sistema de transporte público: aire acondicionado, cargadores USB, WIFI son algunas de las comodidades con las que podemos encontrarnos en estos vehículos.

A partir de la llegada de estos nuevos vehículos, la autoridad ha planteado que esto constituye el nuevo estándar de calidad en el sistema, llegando incluso a reemplazar el nombre del mismo, desde el antiguo Transantiago a Red. Pero, ¿es suficiente renovar los buses para mejorar la calidad del sistema?

Es indudable que, por la antigüedad de parte importante de la flota y por la mantención negligente de algunos operadores, existen buses de Transantiago que se encuentran en mala condición, lo que afecta la calidad del servicio. Estos nuevos buses vendrían a resolver ese problema.

Sin embargo, cuando observamos los principales reclamos que los usuarios tienen del sistema, vemos que estos no tienen principalmente que ver con los buses. La baja frecuencia, la falta de regularidad en los servicios, los altos tiempos de espera en algunos de ellos y la no detención en paradas siguen siendo los principales problemas que los usuarios experimentan. Y los buses nuevos nada hacen por corregir aquellas deficiencias.

¿Cómo pueden resolverse estos problemas? No existen balas de plata, pero la autoridad tiene la oportunidad en sus manos. Desarrollar la postergada licitación de operación de los servicios, con nuevas reglas del juego que garanticen el cumplimiento de la frecuencia que los usuarios necesitan, junto con el desarrollo de infraestructura que permita a los buses evitar la congestión son dos acciones claves. Sin embargo, desarrollar estos proyectos requiere de un esfuerzo y mirada de largo plazo, sin la espectacularidad de los anuncios relacionados con la llegada de nuevos buses.

Esperemos que las autoridades asuman decididamente estos desafíos y den pasos importantes en esta dirección, para obtener mejorar estructurales del sistema más allá de recambios positivos en el corto plazo, pero que se diluyen en el tiempo.