Columna de Claudia Rodríguez: el estallido de la movilidad

La Hora

Lunes 06 de enero de 2020

A propósito de las causas del estallido social, la movilidad de las personas dentro de una ciudad es también un reflejo de las desigualdades o desventajas arrastradas, ya sea, por no contar con infraestructura vial adecuada, escasa luminosidad, paraderos de buses deficientes, mala frecuencia de buses, dificultad en el acceso, baja oferta de recorridos, metro inexistente, nulas ciclo vías, entre otras, que generan diariamente brechas profundas en una población.

El descontento arrastrado en el ámbito de la accesibilidad y movilidad están reflejando una deficiente calidad de vida y bienestar en las personas, provocando injusticias sociales que podrían ser evitadas si existiera una real planificación urbana, justa y digna para todos y todas las personas que diariamente se desplazan por la ciudad.

El estallido social también trajo un estallido de la movilidad, donde el caos vial, las esquinas sin semáforos, las calles copadas de autos, la infraestructura deficiente y la violencia vial, una vez más reflejan la mala convivencia vial que existe entre todos los modos de transporte y que no hemos sabido fortalecer.

Lo más valioso de este estallido, sin duda ha sido el aumento exponencial que ha tenido la bicicleta, sólo hay que ver las ciclovías como están de colapsadas, un espacio donde se reúnen los nuevos y antiguos ciclistas, las mujeres y hombres, los jóvenes y adultos que vieron en este estallido la oportunidad de reencontrarse con su ciudad, de conectarse con el entorno, de compartir y sentir que sí es posible construir una ciudad más limpia y saludable.

Ahora, el desafío es cómo implementar todas las propuestas ciudadanas que se han generado en los procesos de participación ciudadana, que buscan diseñar una ciudad más justa, digna y democrática para todas y todos.