Columna de Hernán Fonseca: Gracias por todo

La Hora

Lunes 07 de octubre de 2019

Es atípica la historia de Esteban Paredes en el fútbol. La noche del sábado, luego que el “Tanque” rompiera el récord goleador de Francisco “Chamaco” Valdés en el Superclásico, el CDF emitió las 216 conquistas del delantero, quien hasta 2009, antes de llegar a Colo Colo, sumaba apenas 66 festejos.

En ese momento, luego de pasar por Santiago Morning, la “U” de Conce y Cobreloa, nadie imaginaba lo que el nacido en Cerro Navia nos tenía preparado. Es más, ni siquiera él, con 29 años, tenía en sus planes convertirse en leyenda.

Hace una década, Paredes llegó al Monumental como un jugador más, un correcto goleador, pero en el cual no habían muchas esperanzas, más si sobre sus hombros, iban a cargar las figuras de Humberto Suazo y Lucas Barrios, quien hasta ese entonces eran los grandes anotadores albos de la década.

Pero al “Tanque” poco le importaron las sombras del “Chupete” y la “Pantera”, y a punta de goles se convirtió pronto en capitán de Colo Colo y, con 30 años, se ganó un lugar en el Mundial de Sudáfrica, nada menos que en la Roja de Marcelo Bielsa. A esa altura iban 80 goles.

Cuando muchos comienzan a pensar en la recta final de su carrera, Paredes tuvo su oportunidad en el extranjero, donde con mediano éxito militó en el Atlante. Pero el de Cerro Navia no estaba cómodo, y a diferencia de la mentalidad de los jugadores que hoy son jóvenes, el ariete prefirió volver al país para defender a su Colo Colo querido e ir en busca de la estrella 30.

Pasaron pocos meses y el “7” llevó al Cacique a la conquista de un nuevo título, mientras él en su registro personal llegaba a los 132 dianas.

Faltaba mucho para alcanzar a “Chamaco”, parecía una meta imposible, pero año tras año, luego de driblear la palabra retiro, el capitán albo no claudicó, y ante el asombro de muchos, me incluyo, hoy es el máximo artillero del fútbol chileno. 216 capítulos de una leyenda que aún puede acrecentarse más.