Columna de Daniel Fuenzalida: ludopatía en el barrio

La Hora

Viernes 13 de septiembre de 2019

¿Qué realidad esconden las máquinas tragamonedas? En momentos donde se discute su legalidad y la esposa de un senador es cuestionada por sus negocios con este tipo de “entretención”, surge el tema de las adicciones y cómo abordarlo de manera eficaz.

La agenda pública chilena conoció hace algunos días un reportaje televisivo donde se vincula a la mujer del senador Jorge Pizarro con un lucrativo negocio de máquinas tragamonedas.

El debate se inicia en materia política, pero subyace un tema de fondo: la ludopatía a la vuelta de la esquina.

La autoridad combate este tipo de comercio mientras los casinos, grandes y lujosas estructuras que amparan el mismo negocio, ganan miles de dólares por hora.

El acento -desde el punto de vista social- debe estar en cómo rehabilitar a personas enfermas que hacen del azar su “trabajo”.

Las máquinas tragamonedas hoy se ubican en lugares estratégicos de comunas de todo el país y eso debe preocupar a las autoridades. Es un hecho que muchos alcaldes hacen vista gorda a este comercio.

Familas completas hoy juegan su presupuesto con el grave riesgo de quedar sin nada.

La ludopatía, como toda adicción, requiere de trabajo de terapia profesional. Todo, eso sí, sobre la base del reconocimiento del adicto de su enfermedad.

El Poder Legistivo tiene una gran tarea por delante: sancionar a quienes transgreden la ley de manera efectiva es -en parte- la solución.

Todos sabemos que eliminando los tragamonedas no terminamos con la ludopatía; sin embargo, al eliminar este tipo de dispositivos del boliche de la esquina tenemos una gran posibilidad de sacar del vicio a muchas personas.