¿Qué debes hacer si encuentras un panal de abejas cerca de tu casa?

Con la polémica aún al rojo por el discutible procedimiento de funcionarios de la municipalidad de Antofagasta al quemar “artesanalmente” un masivo enjambre de abejas instalado en la vía pública, vale buscar la razón para que estos insectos procedan de esa manera, impactando la rutina cotidiana de las personas.

El año pasado, un enjambre de abejas se instaló en pleno acceso de la estación Moneda del metro llamando la atención de los transeúntes. Su correcto manejo evitó una tragedia apícola.
El año pasado, un enjambre de abejas se instaló en pleno acceso de la estación Moneda del metro llamando la atención de los transeúntes. Su correcto manejo evitó una tragedia apícola.

Mario Gallardo, ingeniero agrónomo y encargado nacional apícola del SAG es taxativo: “en esta época del año es natural que las abejas migren hacia otros lugares explorando nuevas fuentes de alimento, y que en su trayecto se reúnan o enjambren en lugares muy disímiles para descansar y recuperar energías para su labor”.

Entre los meses de septiembre y octubre es habitual tener avistamientos de estos enjambres en ciudades del norte y del centro del país. “La reina abeja, acompañada por muchas obreras y algunos zánganos dejan sus colmenas explorando nuevas fuentes de alimentación. Todas ellas están preparadas para el viaje y están muy bien alimentadas, por lo que estos enjambres citadinos están conformados por ejemplares muy mansos y tranquilos, y no revisten peligro alguno para las personas; a menos que la intención sea molestarlas o atacarlas”, explica el experto.

Agrega también que estos enjambres que pueden instalarse en la vía pública suelen ser temporales perdurando solo por pocos días, hasta que las abejas emprendan vuelo nuevamente para continuar su viaje.

Un correcto manejo de un enjambre de abejas debe ser realizado por acabados conocimientos apícolas (fuente: Club de Apicultores de Santiago, http://bit.ly/2OkfIrW).
Un correcto manejo de un enjambre de abejas debe ser realizado por expertos apícolas (fuente: Club de Apicultores de Santiago, http://bit.ly/2OkfIrW).

Si bien es cierto que a cierta parte de la población sufra de apifobia (miedo a las abejas) o mantenga distancia ante su presencia, lo prudente en el caso de Antofagasta debió haber sido solicitar la asistencia de un experto apícola con conocimiento en manejo de estos insectos.

“No es muy habitual ver abejas en Antofagasta. Lo correcto es haber solicitado la asistencia de un conocedor apícola para retirarlas de ese lugar. Y para ello es necesario recurrir a los registros de apicultores que la autoridad disponga en sus localidades”, enfatizó.

Para evitar el enjambramiento de las abejas en espacios público al interior de las ciudades, los apicultores deben mejorar el manejo de sus colmenares para brindarle más espacio disponible a sus colonias de abejas. “La abeja no sólo emigra para buscar nuevo alimento, sino porque tampoco cuenta con el espacio suficiente para albergar nuevas reinas y sus respectivas colonias”, dijo Gallardo.

Apicultura nacional

La polinización para procesos agrícolas y la producción de miel son las principales actividades en que participan las abejas en Chile.
La polinización para procesos agrícolas y la producción de miel son las principales actividades en que participan las abejas en Chile.

A diferencia de países en el hemisferio norte como Estados Unidos y en Europa, donde la población de abejas ha sido menguada por efecto de los masivos procesos industriales; en Sudamérica, y en particular en Chile, la realidad apícola es más que optimista.

“Las colmenas en Chile han aumentado progresivamente dada la importancia de la abeja en procesos agrícolas que requieren de la polinización y ello incidiendo en producción de semillas y frutas principalmente orientada para la exportación”, comenta el especialista.

Así, la presencia de la abeja en la economía chilena es vital: los apicultores ofrecen el servicio de sus colmenas para favorecer la polinización en primavera, y luego orientarse a la producción de miel de alta calidad y niveles sanitarios el resto del año. Las cifras revelan un buen negocio detrás: desde 450 mil colmenas registradas en 2016, se aumentó a 778.914 en 2017 a cargo de 4.657 apicultores en todo el país. Las proyecciones para 2018 augura el millón de unidades.

“La producción de miel chilena, al estar asociada a especies vegetales nativas, posee altos estándares de sanidad cumpliendo las expectativas de muchos países europeos hacia donde se le exporta”, indicó Gallardo.