Macri reduce ministerios para salir de la crisis

La Hora

Domingo 02 de septiembre de 2018

Con secretarios de Estado en shock y otros francamente enojados, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, decidió terminar con al menos 10 ministerios, obligado por la crisis económica que azota el país.

El tema se cortó durante la noche del sábado y madrugada del domingo, en la residencia oficial de Olivos. Allí se desplegó la llamada “mesa chica” del movimiento Cambiemos, que llevó al poder al ex dirigente máximo de Boca Juniors: la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez, y el jefe de gabinete, Marcos Peña.

La idea del mandatario es reducir el déficit del Estado para restablecer la confianza de los mercados y estabilizar el dólar, y en ese sentido debe dar una imagen de austeridad en medio de la crisis: recortar presupuestos bajando el número de ministerios.

Aunque muchos recordarán sus palabras del 24 de julio pasado, cuando comenzó a filtrarse la posibilidad de reducir y fusionar carteras: “Por ahí no pasa el ahorro. ¿Cuánto podés ahorrar, ocho millones de pesos? El FMI quiere que vayamos al 1,3 de déficit (el año que viene) y que no le vendamos más fruta”.

Mapa de adecuación

Así las cosas, Ciencia y Tecnología pasará a Educación; lo mismo podría ocurrir con Cultura; Salud será absorbido por Desarrollo Social; Energía, por Transporte; Ambiente, al igual que Modernización, por Jefatura de Gabinete; Trabajo, por Producción. Agroindustria pasaría a Hacienda, y Turismo podría quedar bajo el mando de Producción.
Y algunos ex ministerios -afirmaba el diario Clarín de Argentina- pasarían a fusionarse, como Defensa y Seguridad, y Trabajo y Modernización.

Aunque versiones de gobierno señalaban que Seguridad seguiría aparte como cartera independiente.

Dar confianza

A todo ello, con el fin de hacer una concesión a los mercados internacionales para sacar adelante el país, Macri le ofrece el cargo de Canciller al ex ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay. Según una fuente cercana al poder, citada por el diario La Nación de Argentina, “es un poco de lustre para el gobierno, aunque el problema real es cómo conseguimos la plata para continuar”.