Venezuela busca salir de la crisis quitando ceros a su moneda

La Hora

Martes 21 de agosto de 2018

Desde ayer Venezuela entró en una nueva etapa económica, cuando el gobierno de Nicolás Maduro puso en marcha una nueva reconversión monetaria, con la vigencia de una nueva moneda: el bolívar soberano (BLS), en reemplazo del bolívar fuerte (BLF).

En medio de una inflación del 1.000.000% proyectada por el Fondo Monetario Internacional para este 2018, con escasez de productos básicos y caos social, la medida busca terminar con el desfile de carretillas de dinero que la población utiliza para las compras.

En términos prácticos, el paso de BLF a BLS significa quitarle cinco ceros al valor de un producto. Por ejemplo, hasta ayer un kilo de arroz costaba BLF 2.500.000 y ahora BLS 25; un kilo de zanahorias pasa de BLF 3.000.000 a BLS 30; una pastilla de jabón de BLF 3.500.000 a BLS 35.

Todo eso con un salario mínimo de BLF 5.200.000, que en términos prácticos pasa a BLS 52, lo que alcanzaría para poco o casi nada de consumo, por lo que Maduro anunció un aumento de 3.500%, dejándolo en BLF 180.000.000, que con la reconversión queda en BLS 1.800.

Además, informó el gobernante que ese ingreso está anclado a lo que considera un pilar económico, una criptomoneda, similar al Bitcoin, pero que tiene como respaldo el petróleo que produce dicho país: el Petro, que tiene un valor de BLS 3.600 ó US$ 89,7.

Esos BLS 1.800 (medio Petro) alcanzarían ahora para 1,86 kg de pollo o 910 gramos de queso o 3,75 kilos de papas o 5 docenas de huevos.

Ante eso, la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción advirtió que “no existe el nivel de actividad económica, ni el flujo de caja en las empresas para poder cumplir con el sueldo mínimo”.