El tridente mágico que abriga el sueño de Bélgica

La Hora

Lunes 09 de julio de 2018

Jugaron recién como trío ofensivo ante Brasil, pero entre ellos han marcado siete de los 14 goles que suma su selección en Rusia.

Por Cristian González F. y Luis Valenzuela O.

Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Eden Hazard han sido titulares en todos los partidos de Bélgica en Rusia 2018, salvo en el duelo ante Inglaterra, donde el técnico Roberto Martínez optó por un equipo alternativo.

La diferencia estriba en que en el triunfo 2-1 ante Brasil fueron ubicados como trío ofensivo y fueron una pesadilla para la zaga del Scratch, y destacó la posición de “nueve falso” del colorín volante del Manchester City.

Martínez ha destacado en el Mundial por su versatilidad: en los anteriores partidos, el trío de ataque fue conformado por Hazard (izquierda), Lukaku (centrodelantero) y Dries Mertens (derecha), mientras que De Bruyne acompañó a Axel Witsel como volante mixto, en una posición más retrasada.

Como sea, la incidencia de los tres jugadores ha sido clave en el acceso de Bélgica a semifinales: de los 14 tantos de los rojos (es el equipo más goleador de la Copa del Mundo), siete se los han repartido entre De Bruyne (1), Hazard (2) y Lukaku (4). Asimismo, el “10” del Chelsea es el jugador con más asistencias (3).

Pero el éxito actual de las tres estrellas contó con varias piedras en el camino. Rumbo a la Eurocopa 2012, a la que Bélgica no clasificó, tanto Lukaku como Hazard fueron titulares, mientras que De Bruyne recién se asentó en la alineación estelar en las eliminatorias de Brasil 2014. Poco antes, los tres símbolos rojos coincidieron en el Chelsea de José Mourinho, durante tres meses de la temporada 2013-2014. Solo Hazard era titular.

En el pasado Mundial de Brasil, la generación dorada belga dejó pasar una nueva oportunidad y se ganó el mote de equipo “arrugón”: cayó en cuartos ante Argentina, aunque el trío señalado jugó desde el arranque durante casi todo el certamen.

El entonces DT Marc Wilmots ubicó a Lukaku como “9”, y tras él situó a Hazard, De Bruyne y Mertens como mediapuntas. La apuesta, a la luz de los hechos, no dio resultados.

Llegó la Eurocopa 2016. Y la desilusión se acrecentó: Bélgica quedó fuera en cuartos ante la humilde Gales (1-3) y Wilmots presentó su renuncia. El trío jugó casi todos los partidos.

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Despertar en Rusia

El éxito de Bélgica en Rusia obedece a la innovación táctica que planteó Roberto Martínez, quien asumió en agosto de 2016 en reemplazo de Wilmots: el español cayó en su debut, pero de ahí en más conserva un invicto de 24 partidos.

Su sistema base, a diferencia del empleado por su antecesor, ha sido el 3-4-2-1, con Lukaku de punta, y Hazard y Mertens como sus escuderos del ariete del United. De Bruyne, en tanto, figura en una posición más retrasada, donde puede aportar recuperación y generación de juego.

No es que Martínez pregone un discurso ortodoxo: en el sufrido triunfo ante Japón metió a Marouane Fellaini a cabecear y la apuesta le resultó. “El banquillo marcó la diferencia esta vez”, dijo Hazard tras el 3-2 sobre los nipones.

Asimismo, ante Brasil, optó por adelantar a De Bruyne y les dio más libertad a Hazard y Lukaku. ¿Repetirá este movimiento este martes ante la poderosa Francia?