Tailandia: Niños aprenderán a bucear para salir de cueva inundada

Claudia Maldonado

Jueves 05 de julio de 2018

Doce menores de entre 11 y 16 años, junto a un adulto, llevan once días dentro de una gruta al interior de una montaña, a 4 kilómetros de la salida. Autoridades de Tailandia buscan la forma más segura para rescatarlos.

Los doce niños futbolistas y su entrenador que se encuentran atrapados al interior de una cueva en el norte de Tailandia comenzaron el miércoles unas lecciones intensivas de buceo, indispensables para que logren salir de la gruta casi completamente inundada a causa de lluvias torrenciales.

El grupo, que se encontraba extraviado desde el 23 de junio, fue encontrado la noche del lunes por rescatistas que debieron recorrer cuatro kilómetros de cuevas subterráneas, muchas llenas de agua, algunas muy angostas y otras tapadas de barro, que extrajeron para poder pasar.

Los pequeños -de entre 11 y 16 años- están débiles, debido a que prácticamente no comieron durante los nueve días que estuvieron perdidos. El equipo de fútbol, llamado Los Jabalíes, había salido de excursión con provisiones apenas para una tarde; se cree que ingresaron a la cueva para protegerse de la repentina lluvia, pero luego no pudieron salir a causa de que el agua comenzó a inundar el lugar. Caminaron buscando un espacio seco y se internaron en la gruta de Tham Luang Nang Non, en la provincia de Chiang Rai.

Debido a las condiciones de anegamiento del sector las autoridades están evaluando el modo de sacarlos de allí sin que exista riesgo para sus vidas. “No los vamos a sacar hasta que encontremos una forma totalmente segura”, declaró el gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottana, quien comanda el rescate.

complejas condiciones para evacuar

Dependiendo de las condiciones, el salvamento puede durar desde una semana a algunos meses. El capitán Anand Surawan, de la Marina tailandesa, informó que se están llevando al interior de la cueva “víveres para aguantar al menos cuatro meses”. Asimismo, se llevaron equipos de buceo y medicamentos.

Paralelamente, con más de 20 bombas extraen agua para bajar el nivel de anegamiento. Los especialistas señalan que no será fácil sacar a los niños por la gruta inundada. “Bucear es la única salida (…) Tenemos a trece personas frágiles que tienen que bucear, escalar, bucear y volver a caminar. Todos están bien de salud, pero necesitan unos días para recuperar las fuerzas”, explica el alemán Torsten Lechler, asesor técnico en las operaciones.

“Durante el buceo (los niños) se van a enfrentar a un buen número de retos, como mantener la calma, la nula visibilidad, corrientes o las frías temperaturas de las aguas”, señala Lechler, buceador con 40 años de experiencia.

Una de las soluciones propuestas por el asesor es utilizar unas máscaras de buceo especiales, que cubren toda la cara y permiten la comunicación directa bajo el agua. “Hablar en su idioma con los miembros de rescate les dará confianza”, asegura el alemán.

Las autoridades difundieron durante el miércoles un video de los niños filmado el martes (foto), donde se les ve tranquilos e incluso sonrientes. Asimismo, informaron que el más débil es el entrenador, de 25 años, quien según la prensa local habría dado su parte de alimento y agua a los adolescentes.

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Débiles pero tranquilos

Más de 220 horas incomunicados, en la oscuridad total y con provisiones de comida y agua para solo una tarde pueden haber causado serios daños en la salud de los 12 niños y su entrenador. Un médico militar está desde el martes con ellos en la cueva y ha dicho que están en buenas condiciones, aunque muy débiles y algunos tienen leves heridas. Comenzaron a ser alimentados con geles energéticos y bebidas de alto contenido proteínico. Aún no pueden recibir alimentos sólidos.

Respecto al estado sicológico, aparentemente están estables, lo que es fundamental para comenzar a evacuarlos a través del agua barrosa que han visto poco a poco subir alrededor suyo.

Ben Reymenants, un buzo belga que participa en el operativo dijo que “el entrenador tuvo la presencia de ánimo para mantenerlos juntos, unidos, lo que ha tenido un efecto tranquilizador”.

Asimismo, se cree que la práctica de meditación, habitual en ese país budista, pudo ayudar a los niños a mantener la calma.

Dificultades

  • Los niños están débiles, no saben nadar y no tienen experiencia en buceo.
  • En las cuevas hay espacios que son tan estrechos que apenas pasa una persona con un tanque de oxígeno.
  • Hay zonas fangosas que deben ser escaladas, y túneles casi tapados por el barro. Además hay poco aire.
  • Se prevén más lluvias torrenciales en los próximos días, pues es la época de los monzones, que dura hasta octubre.