Soñando con más hazañas

Julio Salviat

Lunes 09 de julio de 2018

El ejercicio es inútil, pero no deja de ser entretenido: ¿Cómo le habría ido a Chile si hubiese participado en el Mundial?

No sé si le habría alcanzado para campeón. Pero, dependiendo del sorteo, lo más probable es que se habría ido junto con Brasil o nos tendría a todos entusiasmados en semifinales.

Puedo jurar que a Claudio Bravo no le habrían marcado un gol tan tonto como el que sufrió el uruguayo Fernando Muslera con el inocente remate del belga Antoine Griezmann, ni se le habría ido hacia el arco la pelota que dejó pasar el español David de Gea en el tirito de Cristiano Ronaldo.

A lo mejor habrían sufrido Gary Medel y Gonzalo Jara con los cabezazos del belga Marouane Fellaini, el inglés Harry Maguire o el ruso Mario Fernandes, pero ¿para qué ponerlos a ellos si tenemos a Enzo Roco y Guillermo Maripán para contrarrestar a los gigantes?

Con los laterales nos habría ido mejor que a varios. Mauricio Isla y Jean Beausejour habrían sido más penetrantes que cualquier dupla mundialista, porque los equipos del mundial han tenido solamente a uno para atacar, con excepción de los belgas.

El mediocampo habría llamado la atención. Gary Medel cortaría mucho juego rival cerca de su zona, Arturo Vidal se habría puesto a la altura de los buenos, Charles Aránguiz habría impresionado con su despliegue y Jorge Valdivia no habría escondido sus genialidades.

Lo mismo habría pasado en el ataque, con Alexis Sánchez esquivando palitroques y Eduardo Vargas metiendo diagonales desconcertantes.

Pero lo más importante habría sido el equipo: ninguno de los 32 participantes se atrevió a practicar algo parecido a lo que hizo Chile en las dos Copa América que ganó: instalación en campo ajeno, presión sobre la salida del rival y constante búsqueda del gol.