Los beneficios para tu salud de mezclar Jengibre y cúrcuma

Claudia Maldonado

Lunes 09 de julio de 2018

Desde la antigüedad ambos rizomas han sido reconocidos como plantas con poderes medicinales.

Cada día los chilenos nos atrevemos más con la comida. Estamos incorporando nuevos ingredientes, distintas preparaciones y exóticos condimentos.

Es así como poco a poco han llegado hasta nuestras mesas dos tallos subterráneos (rizomas) comestibles que, además de sabrosos, tienen múltiples beneficios para la salud. Son el jengibre y la cúrcuma.

El primero, que se caracteriza por su sabor fresco y picante, es común encontrarlo encurtido como acompañamiento del sushi. Sin embargo, en su forma natural se puede usar para hacer infusiones así como para aliñar todo tipo de preparaciones, dulces y saladas. También se lo encuentra como condimento en polvo, muy usado para las clásicas galletas navideñas de jengibre.

La cúrcuma, en tanto, es un poco más nueva en nuestro país. Reconocible por su intenso color amarillo, es utilizada para potenciar jugos y también como aliño de algunas carnes, especialmente el pollo. En algunas farmacias y centros naturistas es posible encontrar cúrcuma en cápsulas, indicadas para tratar algunos cuadros inflamatorios, por ejemplo de las articulaciones.

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Según explica la nutricionista Paulina Hernández, “tanto el jengibre como la cúrcuma pertenecen a la familia de plantas herbáceas; ambas tienen compuestos como el gingerol y la curcumina, respectivamente, a los que se les han atribuido propiedades benéficas para la salud”.

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha descrito propiedades antiinflamatorias para ambos rizomas, en casos de artritis reumatoide, aliviando el dolor y presentando mejoras en la movilidad”, agrega Hernández, quien es jefa del programa Vivir Bien de Sodexo Servicios de Beneficios e Incentivos.

CON PIMIENTA Y ACEITE

Respecto de la mejor forma de consumirlos, la jefa del programa Vivir Bien de Sodexo señala que en el caso del jengibre se recomienda su consumo en infusiones o en la comida, indistintamente.

Respecto de la cúrcuma, “tiene una absorción baja por sí sola y se ha visto que se potencia si es consumida con pimienta y aceite de oliva, por lo que es recomendable agregarla a condimentos en las preparaciones”.

Propiedades

La nutricionista Paulina Hernández comenta que “existen estudios que avalan las propiedades antibióticas y antiinflamatorias del jengibre y la cúrcuma, pero no reemplazan la terapia recomendada por el médico tratante, pues hay que seguir estudiándolas. Además, se deben ingerir como algo preventivo más que como tratamiento”. No obstante, la especialista de Sodexo destaca los siguientes beneficios de estos rizomas:

  • Jengibre:
    Tiene propiedades que favorecen el sistema digestivo eliminando gases, cólicos y dispepsias, como por ejemplo la acidez, las náuseas y los vómitos, incluso durante el embarazo. También se le atribuyen efectos benéficos en casos de asma.
  • Cúrcuma:
    Es un potente antioxidante que protege las células de daños que provocan Alzheimer y Parkinson, también se le han atribuido propiedades antisquémicas (protegen a las arterias) y antitumorales.

Algunas precauciones

Como todas las cosas que ingerimos, hay que ser cuidadosos con los eventuales efectos negativos que puedan tener en nosotros, considerando las particularidades de cada cual. Aunque se trata de alimentos naturales, igualmente hay que ser precavidos con el jengibre y la cúrcuma. Por ejemplo, si se experimenta hipersensibilidad al consumirlos, o algún tipo de alergia, se debe suspender su ingesta, explica la nutricionista Paulina Hernández.

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Asimismo, la especialista de Sodexo comenta que “se ha descrito que el jengibre tiene presencia moderada de oxalatos, comúnmente responsables de la formación de cálculos renales”. Y en el caso de la cúrcuma, “la OMS pide precaución en aquellas personas que han tenido cálculos biliares, ya que puede producir obstrucción biliar”.

En ambos casos, señala Hernández, lo recomendable es consultar a su médico tratante.

Una súper infusión

Para entrar en calor una mañana fría puedes preparar la siguiente infusión, para la que necesitas jengibre, cúrcuma, limón, miel y agua:

  1.  Corta 5 lascas de jengibre fresco y 4 de cúrcuma (si solo tienes en polvo usa 1 cucharadita del primero y media de la segunda).
  2.  Colócalas en un tazón y vierte sobre ellas agua hirviendo. Deja reposar durante 5 minutos.
  3.  Endulza con la miel, o si prefieres con azúcar rubia, y a disfrutar. Verás cómo tu cuerpo entra en calor y se llena de energía.

¿Cómo integrarlos en la alimentación cotidiana?

Es cosa de atreverse a variar, sugiere la nutricionista Paulina Hernández. El jengibre y la cúrcuma se pueden incorporar prácticamente en todos los comestible y bebestibles. “Se pueden agregar en las preparaciones que gustes o incluso se pueden tomar como infusión”.

Por ejemplo, dice la especialista de Sodexo, “ya es bastante común la limonada con jengibre o el pollo a la cúrcuma. Se pueden agregar incluso a los aderezos de las ensaladas, en el arroz, a los huevos revueltos, al preparar pan, a los vegetales salteados, etc.”.

Respecto a la cúrcuma en cápsulas, Hernández considera que “nunca es igual de efectiva que la forma natural, y lo recomendable es usar ambas raíces lo más natural posible”.