Cuidados a los recién nacidos enfrentan a matronas y enfermeras

La Hora

Lunes 02 de julio de 2018

Contraloría falló a favor de terminar con la exclusividad de la matronería en las jefaturas de algunas unidades en salud pública.
Por J.A. y G.A.

E l próximo 17 de julio los centros de neonatología de la salud pública deberían sufrir un remezón. Aquel día, y si todo continúa sin variaciones, comenzará a regir el dictamen de Contraloría que le quita la exclusividad de la jefatura a las matronas en las unidades de obstetricia, ginecología y cuidados neonatales. Las enfermeras, que hace años buscan un espacio en esas unidades de la salud, tendrán entonces vía libre.

El frente a frente entre ambas especialidades médicas comienza y termina en la polémica Norma Administrativa N°21, impuesta por el Ministerio de Salud en 2010, y donde aclara que el título de matrona o matrón es la única credencial posible para liderar los departamentos de ginecología, obstetricia y neonatología en un recinto público.

No obstante, la visión del contralor Jorge Bermúdez es otra: ninguna normativa, aún siendo del Minsal, puede ir por sobre la ley. En este caso, pasar a llevar al Código Sanitario que rige la salud desde 1967 y donde especifica en los artículos 113 y 117 que tanto enfermeras como matronas están facultadas para las unidades de gestión del cuidado.

Ante el escenario desfavorable, el jueves de la semana pasada ocurrió la primera movilización: cerca de once mil matronas y cinco mil estudiantes de obstetricia salieron a las calles para realizar un paro de advertencia ante el dictamen de Contraloría.

Y prometen ir por más: Katiuska Rojas, presidenta metropolitana del Colegio de Matronas, cuenta a La Hora que este domingo 8 de julio llevarán adelante una marcha de igual o mayor envergadura que llegará hasta el Paseo Bulnes.

En la vereda del frente, en cambio, apuestan por no generar ruido. “Nos mantenemos en alerta por lo que pueda pasar, pero esperamos que se acate el dictamen que es bastante claro”, señala María Angélica Baeza, presidenta nacional del Colegio de Enfermeras.

Cuestión de historia

“Planteo la preocupación por el rol protagónico que hoy tiene la Contraloría frente al Estado. A una entidad tan normativa como el Minsal, el contralor le está dictando lo que tiene que hacer en salud. Eso me parece peligroso”, opina Anita Román, presidenta del Colegio de Matronas y Matrones. Y agrega: “Lo que hace es desmantelar el histórico sistema público de salud”.

Román plantea la preocupación por las 11.300 colegas que vislumbran un escenario incierto en lo que a oferta laboral se refiere.

“El Estado sabe que la matronería recibió los conocimientos para ser el profesional que por competencia puede trabajar en esos puestos de trabajo. Son cinco años de formación y más de ocho mil horas de formación en neonatología, obstetricia y ginecología”, aclara Román.

El trato hacia la mujer, explica la representante de las matronas, es el porqué del beneplácito del Minsal hacia ellas.

No obstante, Baeza hace una salvedad: no discute la posición de las matronas en la obstetricia y ginecología, pero sí reclama el espacio de su gremio en la neonatología.

“Jamás hemos estado en contra de las matronas, la especialización sexual y reproductiva es propia de ellas. Pero en neonatología, que es la unidad que se preocupa del cuidado del recién nacido hasta los 28 primeros días, lo que se hace es enfermería”, enfatiza.

A la discusión además, agrega un antecedente histórico. “Las unidades de neonatología fueron formadas por enfermeras por allá por los años setenta”. El conflicto, dice, nació entre el los años 75 y 80, cuando “varias escuelas de enfermería cerraron y se produjo una escasez de profesionales. Entonces las enfermeras migraron a unidades de mayor urgencia y ellas mismas formaron a las matronas para que pudieran asumir las por entonces unidades de prematuros”, afirma Baeza.

Último recurso

Pese a que el Minsal está obligado a acatar el dictamen de Contraloría -que ya había dictado también en 2015-, el Colegio de Matronas se jugará sus últimas cartas. Desde ya, Román asegura que el ministro Emilio Santelices se comprometió a pedirle directamente al contralor una prórroga. Sumado a eso, todas sus directivas regionales trabajan para buscar apoyo parlamentario para, así, conseguir que la norma que las protegía pase de ser un simple instructivo del Minsal y se integre directamente al Código Sanitario.