Groenlandia: la isla de hielo donde Chile hizo historia

Cristian González Farfán

Viernes 29 de junio de 2018

La selección masculina de balonmano clasificó a su quinto Mundial consecutivo tras vencer en prórroga al equipo local. “Ellos eran inuit. Esquimal es una palabra racista”, explica el goleador chileno Erwin Feuchtmann.

Sin contar Australia, Groenlandia es la isla más grande del mundo y el 77% de su superficie está cubierta de hielo. Se ubica al extremo norte, entre el Océano Ártico y el Atlántico Norte, y pertenece administrativamente a Dinamarca.

Estas condiciones de aislamiento, sin embargo, no le impidieron a la gélida isla organizar por primera vez un Panamericano de Balonmano, clasificatorio para el próximo Mundial, que se realizará en dos sedes -Alemania y Dinamarca- entre el 10 y el 27 de enero de 2019.

Pese a depender de Dinamarca, Groenlandia participa de la zona americana pues es más cercana geográficamente a este continente y tiene más chances de acceder a una Copa del Mundo, evitando a las potencias europeas.

En la capital groenlandesa, Nuuk, la selección masculina de balonmano nuevamente hizo historia: clasificó por quinta vez -en el registro general y de forma consecutiva- a un Mundial adulto, tras lograr bronce en el certamen al norte del planeta.

Pese a lograr otra memorable clasificación, el goleador de la Roja en el certamen con 34 tantos, Erwin Feuchtmann, cree que la selección dirigida por el español Mateo Garralda puede aspirar a más. Esteban Salinas, en tanto, fue elegido en el equipo ideal del torneo.

“Darle un quinto Mundial a Chile es algo que nos llena de orgullo, porque es un trabajo de muchos años. No clasificar hubiese sido un fracaso. Sin embargo, estamos en un punto en que debemos dar un salto de calidad y salir campeones panamericanos en vez de terceros. Quedé contento, pero no conforme. Le dimos pelea a Argentina y Brasil, pero debemos madurar. Tenemos jugadores llegando a los 30 años y hay que demostrar esa madurez”, analiza Erwin Feuchtmann, quien jugará la próxima temporada en el Istres Provence Handball de Francia.

El elenco chileno sorteó el Grupo A con victorias sobre Puerto Rico, Guatemala y Perú, y una derrota ante Argentina. En semifinales cayó ajustadamente ante Brasil, y luego obtuvo el tercer lugar con un triunfo en prórroga ante el local Groenlandia, donde se dio una situación particular.

“Groenlandia nunca había organizado un Panamericano. Jamás había estado en un lugar donde la gente fuese tan buena onda. Es como estar en Dinamarca, pero la gente allá es inuit; esquimal es considerada una palabra racista. Los seleccionados de Groenlandia tenían rasgos indígenas. Fue una experiencia increíble. Era verano y no había oscuridad, el sol nunca se escondía. Había mucha calidez humana: cuando les ganamos en la prórroga, de hecho, nos felicitaron, nos desearon buena suerte en el Mundial, nos trataban como su familia”, recuerda el menor del clan Feuchtmann.

El mundial 2019

El balonmano masculino chileno rompió todos los parámetros en el último Mundial de Francia 2017. Ahí marcó varios hitos: logró el primer triunfo nacional en fase de grupos de una Copa del Mundo, venció por primera vez a un combinado europeo como Bielorrusia y terminó el torneo en el puesto 21°, su mejor ubicación histórica.

Por ello, la meta para la Copa del Mundo de 2019 es más ambiciosa. Tras la clasificación chilena en Groenlandia, se sortearon los grupos del Mundial: Chile quedó inscrito en el Grupo C, con Dinamarca, Noruega, Austria, Túnez y Arabia Saudita. Los duelos se jugarán en la ciudad danesa de Herning.

Erwin Feuchtmann se traza objetivos más altos en el Mundial venidero. “El objetivo es pasar a la segunda fase. En Francia 2017 le ganamos a Bielorrusia, fue algo histórico, pero perdimos con Arabia Saudita y nos quedamos fuera. Ahora queremos pasar a octavos y el grupo que nos tocó pinta bien para esa meta. Los rivales a vencer son Austria, Túnez y Arabia. Sabemos que Noruega y Dinamarca son potencias del handball y están un paso más arriba”, vaticina.