Fuente Manquehue: de pastrami y verduritas

Sebastián Alburquerque

Jueves 21 de junio de 2018

Una sanguchería moderna con sabores bien pensados se erige en un barrio rodeado de bancos.

Suele pasar que muchos locales del sector oriente levantan el nombre de “fuente” sin tener un ápice de fuente de soda. Las fuentes de soda, nacidas bajo una interpretación local del concepto de diner gringo (esas donde a los héroes de las películas les sirven café meseras de rosado), tienen siempre una plancha hirviendo para sacar churrascos a pedido. Fuente Manquehue por suerte sí tiene algo de eso, pero con otros sánguches y otro decorado. Para empezar, está tan rodeado de bancos que por fuera, y caminando rápido, parece un cajero automático. Pero la atención es rápida y la carta, bastante interesante.

Los protagonistas acá son los sánguches de carne deshilachada. Tienen el ya a estas alturas clásico sánguchote de pulled pork, y “deshilachado de vacuno atomatado” (¿“mechada” a secas suena mal?) en varias preparaciones. Pero lo que más llamó la atención fue el sánguche del mes, que por estos días correspondía a uno de pastrami casero, queso de cabra, hojas verdes, una especie de tártara con mayo y mostaza, y con ratatouille, que no es otra cosa que berenjena, cebolla y tomate asados (a $5.900, como casi todos los sandwiches).

Primero, felicitaciones por la idea, porque es original y muy buena. El pastrami sabroso y ahumado, quizás menos curado que el ideal, pero de todas formas destacablemente rico. Las verduras asadas, en especial la berenjena, elevaban el sánguche y lo complementaban. El punto más bajo fue la salsa tipo tártara, hecha con una mayo más o menos no más. Ojo que cuando la mayo cuando no da vida, mata.

El resto de la carta tiene sánguches como albóndigas con salsa de tomate y otro de pollo al curry, así que por originalidad no se quedan.

Fuente Manquehue. Apoquindo 5782, Las Condes.