Detectan por primera vez presencia de microplásticos en crustáceos chilenos

La Hora

Lunes 25 de junio de 2018

La centolla magallánica ingiere minúsculas partículas de plástico que luego pasan al ser humano al consumir el animal. Los efectos de la contaminación por plástico todavía no son estudidados a fondo.

A estas alturas la contaminación por plástico en los mares es una realidad ineludible. Las imágenes de islas de desechos plásticos se cruzan cada vez más seguido, y toda esa contaminación tiene consecuencias directas: los animales están comiendo pedazos de plástico y el humano, al consumir esos animales, se está contaminando con plástico también.

Un estudio de la Universidad de Magallanes detectó por primera vez en el país la presencia de microplásticos en el estómago de un crustáceo de consumo masivo, como es la centolla magallánica, según informa La Tercera.

Una muestra de 30 ejemplares en Bahía Nassau, mostró que ocho de ellos (27%) tenía microplásticos pequeños de entre 3,0 y 20 mm de longitud, principalmente de color azul.

La universidad evitó referirse al estudio ya que forma parte de otra investigación mayor financiada por el Instituto de Fomento Pesquero.

Pero la contaminación por microplásticos es un fenómeno reciente del que no se posee mayor información. “Llegan al hombre y lamento decirlo, nos estamos comiendo el plástico, y a la gente no le gusta saber que come plástico”, afirma Soledad Acuña, coordinadora de la campaña antiplásticos de Greenpeace.

“No solo las centollas sino todos los moluscos chilenos tienen de dos a seis microparticulas de plásticos, esto mientras más cerca de la costa, que recibe la mayor cantidad de contaminación, es mayor”, afirma.