Gigantes en el área

Julio Salviat

Domingo 13 de mayo de 2018

En las pichangas callejeras, los niños altos y los gorditos tienen puestos definidos: arqueros o defensores. Más creciditos, los más dotados técnicamente pueden lograr ubicación como volantes, pero las ganas de convertir goles las deben dejar para sus sueños. Los festejos y los abrazos son para otros, los de estatura mediana que combinen habilidad y puntería con buena dosis de oportunismo y fortaleza.

Es por eso que resulta tan raro que aparezcan delanteros que superen el metro 90 en los equipos de categoría mundial. De los actuales, los “gigantes” que sobresalen son Peter Crouch, el ariete del Stoke City inglés (2,01) y Zlatan Ibrahimovic, que suda sus últimas gotas en Los Angeles Galaxy, de Estados Unidos (1,95). Hay otro chinos, africanos y nórdicos que superan los dos metros, sobre todo arqueros, pero que no han alcanzado el nivel ni la fama de los anteriores.

Con mayor razón escasean los delanteros espigados en Chile. Acá, muy pronto, los de elevada estatura se sienten más cómodos practicando básquetbol o vóleibol. De los diez mejores artilleros de la selección, el más alto es Arturo Vidal, que es volante (1,80), seguido por Juan Carlos Letelier (1,79), Iván Zamorano (1,78), Jorge Aravena (1,77) y Eduardo Vargas (1,75). Y el máximo anotador, Alexis Sánchez, no llega al metro 70, la estatura que tenía Carlos Caszely y que Humberto Suazo superaba por un centímetro, Marcelo Salas por tres y Leonel Sánchez por cuatro.

Y ahora, para cambiar todos los esquemas, aparece Stefan Pino, un desconocido de 24 años que juega en Deportes Melipilla, y fue convocado por el seleccionador nacional a un microciclo para intentar cumplir el sueño de todo futbolista. Mide 1,99, tiene buena técnica y sabe hacer goles. Por algo, como todos los grandotes, empezó como mediocampista. Mide 8 centímetros más que Romelu Lukaku, pero no alcanza los 47,5 que calza el goleador belga.