Macarena Cabrillana vuelve a entrenar tras compleja operación

Francis Mella

Domingo 29 de abril de 2018

La tenista en silla (1a de Chile) contó detalles de la cirugía y lo que proyecta para su regreso a las competencias internacionales.

Hace siete meses, Macarena Cabrillana, tenista en silla, dejó de competir. Pero no por gusto: una lesión la obligó a someterse a una compleja operación en su brazo derecho y recién hace tres semanas pudo volver a entrenar.

“En mayo del año pasado, comencé con una bursitis, tenía líquido en el tendón del bíceps. Era manejable, pero como estaba en competencia, tuve que infiltrarme dos veces para jugar. Después fui a hacerme exámenes y tal vez por la sobrecarga encontraron que tenía cortado el manguito rotador y el labrum (en el hombro). La única opción era operarme, lo que se llevó a cabo el 17 de octubre”, cuenta a La Hora.

Según relata la tenista, el primer mes de recuperación fue el más complicado por el tema de la dependencia que implicaba. “Tuve el brazo totalmente inmovilizado y volví a depender de mi mamá, que me hiciera todo porque con solo una mano no es mucho lo que se puede hacer, no podía ni mover la silla”, asegura Cabrillana.

Dentro de lo complicado que fue saber que tendría que operarse, otra noticia afectó en esa época a la tenista. Fernando González, médico de la clínica Meds que se la jugó por una operación con costo cero para ella, falleció en un trágico accidente de avioneta, solo tres días antes de la fecha fijada para la cirugía. “Fue un momento muy difícil. Él me trató desde un comienzo la lesión, una persona increíble y un tremendo doctor. Fue un momento súper duro”, asegura.

La gran temporada pasada de Cabrillana la llevó incluso a ubicarse en el ranking 16° a nivel mundial y por consiguiente ser indiscutiblemente la primera en el listado nacional. Pese a todo este tiempo sin competir, la deportista sigue manteniendo la primera ubicación en Chile, pero la situación a nivel internacional es distinta: ahora va cerca del puesto 50 y en julio perderá el ranking, ya que no pudo disputar los mismos torneos de 2017 y perderá los puntos por no defenderlos en esta temporada.

Junto a la recuperación física, Macarena tendrá otro aporte para retomar su competencia: Una espectacular silla de ruedas con asiento de fibra de carbono y hecha a la medida, fabricada en Holanda.

“La persona que me la hizo ya le hizo sillas a dos número uno del mundo. Era muy cara, costaba ocho millones de pesos y el Banco de Chile se ofreció a pagármela, estaba feliz. Pensaba ir a buscarla en noviembre en medio de un torneo, pero pasó todo lo de la operación y no pude. El costo de envío era muy alto y menos mal DHL se ofreció a traerla a Chile, o si no era imposible. Ahora ya está en aduana, así que esta semana debería tenerla conmigo”, dice.

El regreso

Luego de entrenar estas tres semanas, la tenista apunta a probar su hombro en competencia, pero con bajas expectativas de resultados en un principio. “La idea es comenzar con dos torneos chicos, a mediados de agosto en Bélgica. Ya saliendo todo bien ahí, comenzaría una gira por Sudamérica, con cinco torneos. Es la lesión más complicada de mi carrera, así que es la cantidad justa y necesaria”, cierra la tenista.