¡Lindo panorama!

Julio Salviat

Domingo 04 de marzo de 2018

Históricamente, el fútbol chileno ocupó lugares intermedios cuando la superioridad de Argentina, Brasil y Uruguay era casi incontrarrestable en competencias de selecciones y clubes. Para ganar una Copa Libertadores se requirió de un equipo excepcional. Lo mismo para conseguir la Sudamericana. Y para ser campeones de América, una generación dorada e inimitable.

El hincha chileno suspiraba aliviado cuando en la fase de grupos su equipo no enfrentaba a los poderosos, y se alegraba cuando al frente aparecían representativos de Ecuador, Bolivia o Venezuela. El asunto era así: Chile estaba debajo de Argentina, Brasil y Uruguay, sentía equilibrio con Paraguay, Colombia y Perú, y era superior a Ecuador, Bolivia y Venezuela.

A los mundiales iba poco. Antes del sistema de todos contra todos aplicado en las clasificatorias, la selección nacional asistió por invitación a Uruguay ’30 y Brasil ’50. Participó en Chile ’62 como dueño de casa. Y clasificó a los mundiales de Inglaterra ’66, Alemania ’74 y España ’82, cuando en su camino no se topó con ninguno de los tres grandes. En todos los demás quedó marginada.

Ahora los equipos chilenos se aterran -y pierden- ante cualquiera. En la Copa Sudamericana, U. Española empató como local con Sport Huancayo, de Perú; y Everton perdió como local ante el Caracas, de Venezuela; falta que debute Deportes Temuco frente a Estudiantes de Mérida, también venezolano. En la Libertadores, Wanderers superó la fase equivalente a tercera división del campeonato, pero después no pudo con Independiente de Santa Fe, mientras la U. de Concepción fue humillada por Vasco da Gama. En la fase de grupos, Colo Colo comenzó con una derrota frente a Nacional de Medellín.

Ahora le toca a la U. de Chile. Y éste integra grupo con dos brasileños y un argentino. ¡Lindo panorama!