¡Celular, déjame vivir!: Así es la desintoxicación digital

Carola Julio

Lunes 26 de marzo de 2018

La “limpieza” digital es posible, pero los adeptos deben tener presente que sus datos quedan en Internet por un buen tiempo.

Después del escándalo de la masiva filtración de datos por parte de Facebook y de las crecientes críticas a la numerosa información que la red tiene sobre cada uno de sus usuarios, la Desintoxicación Digital o Digital Detox ha emergido como una tendencia cada vez más fuerte a nivel global.

Según los especialistas, la desintoxicación no se trata de huir de Internet para siempre -lo que en la práctica parece casi imposible-, sino de volver a tener el control de nuestras vidas y de lo que compartimos en la red. Pero sobre todo, se trata de volver a disfrutar del tiempo que perdemos viendo el celular más de cien veces al día, de acuerdo a lo que indican diversos estudios.

Para Andrés Miranda, que se dio de baja de Facebook estar en la red nunca tuvo demasiado sentido. “Me hice una cuenta de Facebook en 2012 o 2013 por motivos laborales, pero más allá de subir unas fotos de mi matrimonio, que coincidió con la época, nunca me interesó mayormente compartir mi vida o fotografías de lo que hiciera o dejara de hacer”, cuenta.

Pese a eso -explica- salirse no fue fácil: “Facebook hace muchas preguntas cuando te quieres salir de la red. En mi caso no fue para siempre y de todas maneras quedó el correo asociado”. Asimismo, dice estar más tranquilo. “No tener que responder comentarios, eso fue lo más tranquilizador”, concluye.

Adicción

La adicción al teléfono y a las redes sociales puede producirnos dolores de espalda, de cuello, apatía, dificultades para relacionarnos con los demás y un sinfín de efectos bien detallados por la literatura médica.

Para contrarrestar esta tendencia de estar “pegados” al teléfono o a Internet, es que ha surgido el Digital Detox. “Nos hemos acostumbrado a las redes sociales”, dice Jessica Matus, directora de la fundación Datos Protegidos. “Todo el día estamos en función del teléfono”, agrega.

Para esta especialista, la desintoxicación digital tiene que ver con un desprenderse de a poco de las redes y de Internet, darse de baja de ciertos sitios y desactivar las notificaciones.

En sus palabras: es hacer un “Marie Kondo, (gurú mundial del orden) de la vida digital. En la fundación que preside realizan talleres y charlas para mejorar la relación del usuario con la red.

Límites

Marianne Díaz, analista de políticas públicas de Derechos Digitales también cree que la desintoxicación es posible, pero se debe hacer de modo parcial o temporal.

“Por ejemplo, imponerte que solo te vas a conectar a las redes sociales por diez minutos al día, o un límite similar que funcione para ti. Y esto puede tener beneficios si la persona necesita consumir menos información o concentrarse en actividades que impliquen otro tipo de atención”, explica.

Pero la analista hace un alcance: no sólo se trata de desconectarse de las redes, sino de revisar la manera en que nos relacionamos con ellas. “Sobre todo se trata de pensar si estas herramientas están a nuestro servicio o estamos nosotros al servicio de ellas y de las empresas que las administran, y así reevaluar si podemos cambiar la forma en que nos relacionamos con ellas”, concluye.