Vico C: “Lo que los reggaetoneros tienen es una fórmula, no un arte”

Ignacio Silva

Jueves 14 de diciembre de 2017

El músico, uno de los pioneros del género urbano, habla de su segunda vez en Chile y dispara contra el ritmo que, dicen, ayudó a crear.

Antes de llegar a Chile, Luis Armando Lozada  Cruz pasó más de 12 horas en viaje desde que tomó su primer avión en Orlando, Florida. Ahora, sentado en la cama del cuarto del hotel capitalino en el que se hospeda, el músico de raíces boricuas acusa el golpe: “Es difícil llegar al último lugar del mundo, brother. Esto es imposible, uno siente que no va a llegar nunca”, describe entre risas, minutos antes de irse a dormir una siesta que sólo postergó para conversar con La Hora.

Aunque suenan a exageración, las palabras del artista conocido desde fines de los 80 como Vico C reflejan más bien lo poco habituado que esta al trayecto: pese a su extensa carrera, esta es recién la segunda vez que pisa Santiago. “Y la vez anterior llegué desde Bolivia, así que no fue así de traumático”, bromea el músico que al igual que en 2008, cuando actuó en la Estación Mapocho, está de regreso en el país para dar un único concierto este domingo que tendrá como escenario el Teatro Caupolicán (Entradas disponibles vía Ticketek).

Será el reencuentro del autor de 5 de septiembre con una fanaticada local que recuerda como “apasionada y caliente”, y que hasta ahora sólo ha podido ver en una oportunidad en escena al rapero considerado como uno de los padres de la música urbana que domina la industria en la actualidad.

“Para mí es importante estar acá, porque Chile es un país de contenido, es un país con historia, educado, y noto que es un lugar donde por lo general se ve mucha ética y amabilidad. No es un show más”, puntualiza.

Fórmula/Arte

Las referencias son conocidas: primero fueron figuras como Daddy Yankee las que reconocieron su influencia, luego Residente de Calle 13 hizo lo propio en una canción, y hasta Bad Bunny, el último fenómeno del trap, dijo que su primer CD fue uno suyo. Vico C, sin embargo, guarda distancia de los colegas que dicen admirarlo.

“Bueno, eso en cierta manera es cierto. Simplemente es un efecto histórico que yo al comenzarlo en Puerto Rico, pues vino gente que lo siguió haciendo y no han parado. Siempre se va a sentir esa influencia, pero yo no le doy importancia a eso, créeme”, relativiza el oriundo de Brooklyn, cuyas canciones se caracterizan por trabajadas líricas que le valieron el apodo El Filósofo. “Para mí sería importante que alguien siguiera lo que yo hago, pero lo digo por mi contenido. Porque es algo que me interesa defender”.

-¿Sientes que la música urbana y el reggaetón no tienen contenido?
-No puedo generalizar, pero en la mayoría de los casos es lo que todos sabemos. Están demasiado escasos de letras y esa es una realidad que ellos mismos aceptan. Lo que pasa es que cuando se ve el dinero como prioridad, no hay mucho cuidado de la música, del arte.

-¿Lo ves como un arte?
-Lo que ellos tienen es una fórmula, no es arte. ¿Me sigues? Hay algunos talentosos, pero igual usan esa fórmula porque quieren asegurar un éxito, quieren asegurar una posición. Quieren asegurar obtener la satisfacción que dispara el ego y te hace sentir grande, estrella, conocido. Esa prisa, mi hermano, de tener esas cosas, mata el arte. Hay talento; lo que no hay es atrevimiento. ¿Me sigues?