Palmas millonarias: La historia del ingeniero que grabó con los Rolling Stones y se vino a Chile

Arturo Figueroa Bustos

Viernes 13 de octubre de 2017

El británico Barry Sage vive en Chile hace cuatro años y trabaja como ingeniero y productor musical. De amplio currículum, en 1981 grabó con los Rolling Stones una de sus canciones emblema: Start me up. Los aplausos que se escuchan en el coro son de él. Todos los años le llega un cheque por ese sencillo aporte.

En una fría noche de invierno de 1981, el cantante de los Rolling Stones, Mick Jagger, le pide al ingeniero de sonido de turno, su compatriota Barry Sage, que lo ayude a grabar unos aplausos para un tema. Él, obediente, corre y lo hace.

La canción en cuestión era Start me up, hasta hoy un emblema máximo del repertorio de los rockeros ingleses. Sólo por esos clap clap en un registro tan exitoso, Sage calcula que le han pagado regalías por unos 15 millones de pesos. Aplausos.

Sage (62 años) es un inmigrante. Tomó la decisión de venirse a vivir a Chile a comienzos de esta década. ¿Por qué después de trabajar en la primera división de la música mundial, con artistas como Pet Shop Boys, Madness, Boy George y New Order, decidió migrar al sur del mundo? “Acá hay un mejor balance entre trabajo y vida. Yo no soy un súper ambicioso”, responde.

-¿Era muy complicado relacionarse con los Rolling Stones en esa época?

-Claro. Estabas tres días enteros, día y noche, sin parar ni para comprar algo para comer. Había drogas, obviamente. Y, claro, todo tenía ese lado como romántico de estar con íconos pero también era tu trabajo y tenías que estar siempre alerta y dispuesto para ellos.

-Grabaste Start me up, que hoy es su mayor himno junto con Satisfaction.

-Creo que es el tema más vendedor en la historia del grupo. Piensa que también se ha usado mucho para publicidad, incluso Windows lo hizo. Yo trabajé con ellos en dos ocasiones, como asistente de Chris Kimsey, el ingeniero: para Some girls (1978) y para Tattoo you (1981), que es un disco raro porque es una colección de outtakes, temas que se grabaron antes pero no se habían incluido en ningún disco. Tomaron esas grabaciones y le agregamos otras cosas: guitarras, percusiones, voces. Esa noche estábamos trabajando Mick Jagger y yo solos y me dice necesito unas palmas aquí, ayúdame por favor. Rebobino la cinta, pongo Rec, corro al lugar donde estaba él y empiezo a aplaudir.

-Un tiempo después, Kimsey me dice puede que por esas palmas tengas dinero por royalties. Y, sí, había. Calculo que he recibido unos $15 millones.

-¿Cómo fueron los comienzos de tu carrera como grabador?

-Empecé como un tea boy en los estudios Trident en el Soho, Londres, cuando Queen estaba grabando Seven seas of rhye. En esa época, en ese lugar grabó mucha gente conocida como David Bowie, Elton John, Supertramp. Básicamente, yo hacía el té y el café. Así se partía en esa época.

-Después de los Rolling Stones grabaste otro mega éxito: Blue monday de New Order.

-Trabajaba free lance en esa época. Recibí un llamado y terminé como ingeniero asistente con ellos en el disco Power, corruption and lies y el single Blue monday. Bernard Sumner inventó la letra mientras la cantaba. Supuestamente, se tomó una sustancia alucinógena antes para ayudarse con la composición. A diferencia de los Rolling, ellos eran más tranquilos para trabajar. Pasé un muy buen tiempo ahí.

-¿Qué otro músico te ha dejado una buena impresión?

-Prince. Trabajé con él para la banda sonora de una película que se llama Under the cherry moon (1986). Era muy exigente con sus músicos, buscando la interpretación perfecta. Como James Brown, creo.

-¿Qué te cansó como para radicarte en un país tan alejado como éste?

-Los grandes artistas no graban mucho y viven de lo que registraron hace décadas. El negocio se movió a los shows en vivo y también a cosas como X Factor o The Voice, que son productos poco interesantes. Me atrae más lo subterráneo, que por lo general tiene más honestidad y onda. Algo más cercano al espíritu que tenían los Rolling cuando empezaron.

-Es un poco raro que alguien del primer mundo quiera vivir acá.

-Allá hay un cierto estándar de vida, pero hay momentos en que tampoco ha sido tan así. Y siempre que vine a Chile me sentí muy feliz. Por la gente, pero también por cosas que para otro pueden ser tan simples como la naturaleza, la luz y la cordillera.

-En Londres siempre está nublado.

-Sí, terrible. El sol asoma poco, hace frío. Y en Inglaterra la gente es así: más fría y gris, en el sentido de que no hay mucha comunicación, y son obsesivos con el trabajo o con la familia. Con una cosa o con la otra.

-Tu relación con Chile partió de a poco.

-La primera vez que vine fue en 1996 para la compañía BMG -con la que ya había trabajado desde Madrid para el disco Esperando nada de Nicole- para grabar Play del grupo Solar, que es de los trabajos con los que he quedado más contento en mi vida. El 2010, por una invitación del Duoc para dar una charla, volví. Antes de decidir vivir en Santiago estuve en España y, en un momento, allá se puso difícil el tema laboral.

A través del Duoc conocí a la dueña de este estudio (Studios Master, su actual centro de operaciones); además, levantamos Mapa Records y otra compañía que hace training en sonido y que se llama Proaudiotec.

-¿Quieres instalar tu propio estudio?

-Había comprado un terreno en Isla Negra pero lo vendí para resolver unos temas pendientes en Inglaterra. Ahora pienso para eso en un lugar como Totoral o el Cajón del Maipo, un poco más cerca de Santiago. Es una decisión que la converso con Angela Acuña, que es mi esposa (y una destacada cellista chilena).

-¿Te gustaría nacionalizarte?

-Por supuesto. Estoy casado por amor con una chilena y quiero armar bien mi vida aquí. Ya tengo la residencia permanente y un RUT. Aquí sin RUT no haces nada.

-Lo que sí, en febrero tuve un accidente en la calle y me fracturé la tibia. ¡Y aquí la salud es muy cara! Eso me genera miedos sobre el futuro; es lo único que no me gusta de Chile y es lo que extraño de Inglaterra, donde hay un sistema público de calidad. ¿Qué hago si tengo un problema grave de salud acá? ¿Cómo lo pago? No tengo la seguridad del que ha tenido trabajos estables toda la vida. Mi carrera ha sido gitana.

-¿Extrañas algo más de Inglaterra?

-Acá hay de todo, incluso en Ñuñoa cerca de donde vivo hay un local de fish & chips, con un pescado muy fresco, que me encanta. También pago unas cinco lucas todos los meses para tener acceso a ver televisión inglesa. Cosas de la BBC y otras.

-Por último, ¿es cierto que hiciste algo para Los expedientes secretos X?

-Cansado de la industria musical después de una pésima experiencia con Sony Music en España, trabajé cinco años en Fox, en Inglaterra. Allí veía los audios para las ediciones DVD en box set, con sonido 5.1 y adaptados para distintos idiomas y países. No grababa nada: era tomar cosas y mezclarlas, adaptarlas y restaurarlas.

-Y, sí, hice eso para los X-Files y hasta para Buffy la cazavampiros, jajajá.