Ola de violencia en Malaui por cacería de supuestos vampiros

Cecilia Rivera

Miércoles 11 de octubre de 2017

Patrullas vecinales iniciaron una persecución contra sospechosos de beber sangre humana en rituales de hechicería.

Al menos siete personas han sido linchadas y asesinadas en las últimas semanas en diversas localidades del sur de Malaui, África, tras ser acusadas de beber sangre humana en rituales de hechicería.

Las investigaciones apuntan a que las víctimas murieron a manos de patrullas vecinales que han iniciado una violenta cacería en las calles de los distritos de Chiradzulu, Thyolo, Phalombe, Mulanje y Nsanje, tras extenderse el rumor de que había vampiros en la zona, el que se habría difundido desde la vecina Mozambique.

La psicosis colectiva llevó al gobierno a declarar un toque de queda, luego de que las turbas bloquearan carreteras en busca de sospechosos. La policía prohibió viajar durante la noche y también se redobló la vigilancia en las calles con el envío de grupos de efectivos a las zonas afectadas. Esto, para tratar de convencer a la población de que sus acusaciones son infundadas.

La tensión en la zona ha obligado, incluso, a diversas ONG que colaboran en tareas humanitarias en uno de los países más pobres de África, a evacuar temporalmente a sus trabajadores. Hace unos días, la Organización de Naciones Unidas (ONU) informó que parte de su personal sería retirado del área por precaución.

El Presidente de Malaui, Peter Mutharika, aseguró ayer a medios locales que este fin de semana visitará los distritos afectados para intentar calmar los ánimos. “Pido a la gente que deje de explotar los problemas con fines sensacionalistas y que no se tomen la justicia por su mano aunque crean que alguien está involucrado”, dijo.

SUPERSTICIÓN

En las áreas rurales de Malaui están muy arraigadas las creencias relacionadas con la brujería y el vudú. Y no es la primera vez que los rumores sobre vampiros surgen en dicho país. En 2002, por ejemplo, algunas mujeres y niños relataron que les habían robado la sangre.

En ocasiones anteriores, los rumores han provocado asesinatos masivos de albinos o ancianos de los que se sospechaba que practicaban la brujería.