Víctor Alarcón el destacado creador del webcómic Chilotito

La Hora

Jueves 31 de agosto de 2017

El diseñador gráfico Víctor Alarcón creó la primera historieta por internet que trata la identidad chilota.

La imagen es la siguiente: dos carabineros de Fuerzas Especiales llegan a una protesta en un Chiloé en pie de guerra por los efectos de la marea roja, presuntamente provocada por salmoneras. Dispuestos a reprimir la manifestación, los policías afrontan un escenario inesperado: Chilotito, el personaje de la viñeta, toca acordeón y canta. “¿Qué clase de molotov es esa?”, se preguntan los carabineros, mirando el instrumento musical.
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“Ese dibujo generó algo muy bonito, porque los carabineros no entendían que las protestas en Chiloé eran pacíficas, con un escenario improvisado en la Ruta 5”, dice el isleño Víctor Alarcón, creador de Chilotito, el primer cómic con identidad chilota.

Esta y otras historias, que describen de una forma humorística la realidad de la isla, conforman este webcómic que nació en 2013, y cuya difusión empezó a través de Instagram y Facebook (@revistachilotito). “Hace 15 años mi única alternativa era publicar en un diario o una revista”, explica Alarcón, diseñador gráfico de profesión.
Este personaje, Chilotito, es un joven isleño común y corriente, que suele reírse de los turistas santiaguinos que solo preguntan por el mall de Castro, y que tiene síntomas de intoxicación cuando bebe agua de la llave. “El cómic tiene una línea sobre la interacción con el santiaguino promedio, pero tampoco se trata de generalizar. Suele suceder que el capitalino trata al chilote como huaso, y nosotros no tenemos nada que ver con el huaso de Rancagua”, afirma Alarcón.

En todas las viñetas fluye el lenguaje propio que habita en el archipiélago como el “jue”, el “catay”, “juesu”, y las costumbres como servir mucha comida en los velorios, jugar partidos de fútbol aunque caiga un diluvio o imaginar brujos por todas partes. “Pero hay términos que incluso yo no conocía, que los tuve que averiguar. Por eso es que yo invito al lector a asesorarse con un sureño o un chilote si quiere entender todas las historietas”, advierte Alarcón, quien abrió recientemente un restobar en Castro con el nombre Chilotito.

-¿Cómo nació Chilotito?
-Yo hice mi tesis en diseño gráfico e implementé un juego de mesa con los brujos, costumbres, fruto de una investigación y recopilación. Me sobró material. Lo que pasa es que yo soy de Castro, pero a uno no le enseñan todas las cosas de Chiloé. Por suerte mis papás rescataban las tradiciones chilotas que se han ido perdiendo. Teníamos fogón en el patio, celebrábamos la fiesta de San Juan, se hacía chochoca. Me di cuenta de que había un lenguaje muy peculiar y no había material que lo reflejara. Una tarde me puse a hacer un cómic. Yo siempre fui bueno para el dibujo, pero antes de Chilotito no tenía ningún proyecto. Y al personaje lo retraté muy parecido a mí, no fue nada muy planificado. Chilotito se manifiesta como un representante del pueblo sureño y de sus costumbres, siendo un puente entre el legado cultural chilote y la modernidad. Es un personaje alegre, observador, generoso, orgulloso y testarudo a veces.

-¿Qué tipo de isla refleja Chilotito?
-Mira, yo conozco el campo más por mi niñez, pero los grandes centros urbanos de Chiloé, como Ancud, Castro y Quellón, son como cualquier ciudad de Chile. Hay ciertas islas del archipiélago donde se ve la ruralidad. Donde la tecnología no llega, donde no hay inversión pública, donde todavía se cruza en lancha y recién hay luz eléctrica. En 20 minutos de recorrido, puedes encontrar un Chiloé totalmente diferente.

-¿Cómo ha sido recibido tu trabajo?
-El sello de Chilotito es el humor. El cómic trabaja en varias direcciones: poner al personaje o en diferentes contextos, como superhéroe, como Drácula, como en el mito de Adán y Eva. También en el fútbol rural. Ahí la estrella es un amigo de Chilotito, que se llama Caicheo. Él remata al arco, en pleno barro, y se le cruza una vaca en el arco que evita el gol. También trabajo la contingencia, y yo trato de achilotar el tema. Hay otra caricatura que muestra cómo, después del último terremoto, el chilote salió a mariscar al rato después. A los extranjeros que han leído el cómic les causa gracia por las expresiones, y muchos no entienden lo que leen. Les da risa ver a un milcao que tiene cara, por ejemplo. Sé que no todos los santiaguinos entenderán los términos y por eso agrego tips muy simples.

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