Alexis y Robledo

Julio Salviat

Domingo 28 de mayo de 2017

Diferencias: uno es bajito (1,69), el otro tenía estatura normal (1,75). Uno defiende al Arsenal, el otro jugaba por el Newcastle. A uno lo premió el Príncipe William, al otro lo felicitó Winston Churchill. Uno era habilidoso y rápido, el otro era directo y contundente.

Semejanzas: los dos nacieron en el norte, uno en Tocopilla y el otro en Iquique. Los dos anotaron un gol para clasificar campeón a su equipo en la FA Cup, ambos fueron goleadores en sus clubes ingleses y ganaron dos veces el mismo trofeo.

El éxito de Alexis Sánchez hizo recordar al casi olvidado Jorge Robledo. Hijo de iquiqueño (Arístides Robledo) y de inglesa (Elsie Oliver), se fue muy niño a Inglaterra con su madre y sin su padre. Allá se hizo futbolista y fue goleador en el Barnsley y en el Newcastle. Lo quisieron nacionalizar inglés y no aceptó. Fue repatriado para participar en el Mundial de 1950 y se vino definitivamente, para defender a Colo Colo, en 1953.

El “Gringo”, le decían. Y, a pesar de que fumaba en el camarín, contribuyó enormemente a que el futbolista chileno actuara más profesionalmente: era el primero en llegar al entrenamiento y el último en irse. Acataba ciegamente las instrucciones del entrenador, llevaba una vida ordenada y esquivaba las casas de remolienda a las que eran tan adictos los jugadores nacionales.
En la cancha también dio lecciones. Su técnica de remate era casi perfecta: nunca elevaba sus disparos; saltaba como Zamorano y sus frentazos eran temibles. Enseñó a los punteros que era mejor el centro retrasado que el remate sin ángulo; nunca reclamó los cobros referiles ni se quejó de las patadas.

Cuando hizo el gol que le dio el título al Newcastle, un niño de 11 años lo quiso eternizar y dibujó la escena: Robledo caía después de su fenomenal salto, el zaguero aún no reaccionaba y el arquero veía cómo la pelota se le alejaba después del magnífico cabezazo. Ese niño era John Lennon, y ocupó ese dibujo para ilustrar la carátula de uno de sus discos.