En la cinta La increíble metamorfosis de Juan Pérez, encarna a un chileno común y corriente que se convierte en héroe por accidente.

Una doble metamorfosis vive este 2017 Gustavo Becerra. El célebre Guatón de la Fruta estrena este sábado la cinta La increíble metamorfosis de Juan Pérez, ópera prima de Álvaro Pruneda que narra la historia de un loser que se convierte en héroe por accidente.

“Es un desafío actoral porque yo soy el Guatón de la Fruta, soy el gordito simpático de la tele y acá después de los diez primeros minutos muestro otra dimensión actoral”, advierte Becerra, sin pretensiones, sólo recordando que antes que el personaje de un comercial es un actor dramático.

Juan Pérez -explica- “es muy chileno endeudado, solo, loser, sin habilidades, que se obnubila por un pequeño momento de fama, que sufre del típico síndrome aspiracional chileno y que en un momento de luz ve cambiar su vida y pone todos los huevos en la misma canasta y se le terminan quebrando”.

Y sigue: “es un héroe por accidente, como esa película de Dustin Hoffman y Andy García. Pero el guión es inesperado, es cero predecible”.

Becerra y Pruneda pulieron durante cuatro años el guión de este filme que se estrena este sábado con función gratuita en el Centro Cultural San Joaquín (Coñimo 286). “Partió como un corto, pero yo encontré tan buena la idea que le propuse hacer un largometraje y aquí estamos”, afirma.

-El tráiler de la cinta muestra guiños a esas películas del español Álex de la Iglesia, donde los protagonistas son seres comunes y corrientes que se convierten en héroes de papel

-Hay algo de eso. Y hay algo de superhéroe de cómic. Pero muy a la chilena. Juan Pérez vive corto de lucas, tiene un trabajo de mierda, no tiene plata para el gas, come pan con mantequilla en la mañana y té. Tiene un jefe de mierda que lo huevea si llega dos minutos tarde.

-¿Con este personaje te reseteas, es un de aquí en adelante para dejar atrás al comediante?

-No reniego de la comedia, ni lo haría. Lo que hice actoralmente en esta película es buscar las resonancias del personaje en mi vida. Mis momentos de soledad, de falta de lucas, frustraciones. Y bueno, el físico viene conmigo, soy sibarita en mi vida personal.

-¿Te sientes estigmatizado, el físico coarta la carrera de un actor?

-No sé. El Guatón de la Fruta partió hace 16 años atrás cuando yo pesaba 14 kilos menos y ya era el “guatón”. Uno como actor tiene que aprender a parar la olla y no renegar, a mí me encanta la comedia, el stand up. Pero me interesa mucho este otro lado como actor, papeles distintos. Ojalá se abran más puertas así. Ya llevo cuatro películas y tengo otro proyecto. Uno ve carreras como la de Daniel Muñoz y se motiva a vivir algo similar. Daniel partió haciendo personajes en la tele como El Malo y terminó luego en otros roles como Juan Herrera, demostrando que es un tremendo actor. Y eso ocurrió porque le dieron la oportunidad.

-¿Te llamaron alguna vez para hacer stand up en el Festival de Viña del Mar?

-Hemos tenido conversaciones, hemos compartido reuniones. Pero nada concreto. Lo que pasa es que el humor en Viña es el rating más alto al menor costo. Yo no soy el Bombo Fica pero tampoco estoy empezando. La trayectoria vale y siento que los valores son muy bajos. Viña no me quita el sueño, pero me gustaría. Pero las platas están muy por debajo.