En pleno Costanera Center, La Sanguchera del Barrio trata de rescatar la esencia de una picada con buenos sánguches, pero no es la comida lo que falla.

En Chancho Cero, el cómic de Pedro Peirano que retrataba la vida de una universidad estatal sin plata para nada, un profesor de furiosa militancia izquierdista titulaba una tesis como “Los peligrosos de la depravada globalización y sus terribles malls donde igual compro”. Los centros comerciales están presentes en la vida de casi todos los chilenos. A tanto llega que en el aeropuerto de Santiago venden souvenirs con la imagen del Costanera Center (en serio).

En este mentado mall abrió hace algunos meses una nuevo local de sánguches. La Sanguchera del Barrio, en el quinto nivel, trata de ser una especie de neo fuente de soda, al menos en espíritu.

La carta es impresionante. Hay hamburguesas, sánguches peruanos, milanesas, choripanes y mechadas. Todos cuestan $5.990, y $7.900 en un combo con papas fritas, horneadas o bastones de verdura (¿a quién quieren engañar los que piden verduras?) más una limonada.

Se pidió un sánguche de reineta frita, con cebolla, salsa criolla peruana, y tártara. A pesar de ser hora de almuerzo, el pedido llegó raudamente, y de sabor estaba muy rico. Sabroso el batido, aunque podría haber estado más crocante. La salsa tártara le faltaba acidez, y tenía la poco ortodoxa adición de huevo duro. Pero en general, rico. Las papas horneadas, bien aliñadas con un poco de merkén y ajo.

Pero no fue la comida el punto bajo. Fue la puesta en escena de los meseros. Que preguntaran cuatro veces “cómo está la experiencia” fue un poco agobiante. Que al pedir cuchillo y tenedor el mesero apunte a una frase pintada en una pared y la repita textual (“recuerda que con la mano se come más rico”) es como de un cuento de Stephen King. Que al llevar la cuenta pidan subir una foto a Instagram es invasivo. Y si a eso le sumamos que a dos metros de la mesa se estuviera en pleno pasillo del mall más concurrido de la zona oriente, convierte la experiencia de La Sanguchera del Barrio en una mala adaptación de lo que es una fuente de soda.

La Sanguchera del Barrio. Costanera Center, quinto piso.