Cultura etílica

Consuelo Goeppinger

Jueves 05 de enero de 2017

Este 11 y 12 de enero se llevará a cabo el festival La Coctelera, un evento gratuito que se realizará en el Club de Golf La Dehesa, que busca mostrar lo que está pasando en la escena de bares a nivel local. Con más de cincuenta stands participantes, en la ocasión habrá degustaciones de cocktails, música en vivo –con artistas como Latin Bitman y Perrosky–, clases e incluso un campeonato en vivo en el que participarán una veintena de destacados bartenders, la mayoría de ellos chilenos.

El evento ejemplifica perfecto el surgimiento de una nueva escena nacional de coctelería, que poco a poco está dejando atrás una cultura etílica dominada por las piscolas. Hay nuevos bares, cantineros que crean cocktails con productos locales, nuevos destilados e, incluso, nuevos y versátiles piscos ideales para usar en coctelería.

Pero hay más: los organizadores de este festival no solo quieren mostrar lo que ocurre tras las barras nacionales, sino también concientizar acerca de la importancia del consumo responsable de vinos y destilados. ¿La razón? En Chile tomamos mucho. Solo para que se hagan una idea: somos el país que más consume bebidas alcohólicas en Latinoamérica, con un promedio de 9,3 litros de alcohol puro por persona al año, según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, los que se consumen generalmente en tan solo uno o dos días a la semana. Es decir: bebemos un gran volumen de alcohol en muy poco tiempo. Una cifra alarmante que supera con creces el promedio del mundo, que es de 6,2 litros per cápita.

Hay más: según un informe del Senda, más de dos millones de personas han tenido al menos una borrachera en el último mes, lo que corresponde a un 43,6% de la población consumidora.

¿Cómo resolver este problema? Con educación: es necesario cambiar la forma en que bebemos en Chile, aprender a disfrutar de los vinos y destilados, tomando menos y prefiriendo calidad antes que cantidad.