César Pinares, la joya de Colón Oriente

Cristian González Farfán

Miércoles 11 de enero de 2017

El volante de Unión Española debutó por la Roja por un gol. Su papá y un ex compañero de cadetes en Colo Colo que hoy es su barbero revelan parte de su historia de sacrificio. “Espero verlo en la Copa Confederaciones”, dice su padre Rafael.

“Hacer un gol en mi debut con Chile es el sueño del pibe”. Así resumió César Pinares su primera experiencia con la roja de la Selección en la China Cup ante Croacia. Con la roja de Unión Española, sin embargo, el volante viene cumpliendo hace rato destacadas actuaciones, desde que estuvo al mando de Fernando Vergara.

Con un potente remate con la cara externa de su botín izquierdo, Pinares logró abrir la cuenta en el triunfo de Chile por penales (1-1 en los 90 minutos), que le permitió avanzar a la final del domingo ante Islandia.

Aunque formado en Colo Colo, el zurdo partió tempranamente de la tienda alba tras su estreno: si bien debutó en el histórico partido ante Isla de Pascua por la Copa Chile 2009, una oferta del ChievoVerona en verde lo llevó a Italia al año siguiente. Desde ahí, pasó por el US Triestina Calcio, y luego regresó a Chile para jugar por San Luis, Iquique y ahora el elenco hispano. En 2014, eso sí, tuvo un breve paso por el Olympiakos Volou de Grecia.

PINARES 2

Oriundo de Colón Oriente, un sector popular de Las Condes, hizo sus primeras armas en el Unión Colón de su barrio, respaldado tanto por su padre Rafael como por su madre Margot Tamayo.

Ayer, Rafael Pinares tuvo que seguir el partido de la Roja en plena faena a través de la transmisión online de Mega y la radio. “Soy camionero y me tocó trabajar temprano, así que ocupamos un aparato chico junto a mi peoneta para ver y escuchar el partido. Es un orgullo, es un joven con hambre de triunfo”, dice a La Hora.

Él recuerda que su hijo César destacaba en la categoría 91 de Colo Colo, donde compartió con Phillip Araos, Mirko Opazo, Yashir Pinto y Nicolás Millán, entre otros. Con la familia de este último, sin ir más lejos, se turnaban para ir a dejar a los jugadores al Estadio Monumental. “Con la familia del Nico nos cambiábamos de auto y fuimos para todos lados. César vivió un tiempo en la Casa Alba. ¿Si le sirvió llegar tan joven a Italia? Yo creo que sí, porque logró otro roce, le hizo bien. Ahora espero verlo en la Copa Confederaciones”, asegura Rafael Pinares.

En tanto, Fabián Arce (Bless Barbershop) se convirtió en su barbero personal tras ser compañero de cadetes en el Cacique entre los 10 y 17 años. “Yo le corto el pelo cuando viene a Curacaví, donde tengo mi barbería, o cuando está concentrado en el hotel Diego de Almagro. Yo después me retiré porque tuve lesión en el tobillo, pero como barbero encontré otro don. Al principio fue chistoso, porque él me decía: hueón, me dejarás la cagada en el pelo, pero él ya había visto mi trabajo por fotos en Iquique. Cuando llegó a Unión, me contactó de nuevo. Él es muy humilde, simpático, esforzado y todo le ha costado, sin pitutos”.