El fervor religioso que Hoyos llevará al camarín azul

Luis Valenzuela

Lunes 26 de diciembre de 2016

El adiestrador argentino vive su religiosidad intensamente, al punto de incorporarla en sus arengas y trato con los futbolistas, quienes también valoran su estilo obsesivo y trabajólico.

De cabello largo, Ángel Guillermo Hoyos se mueve de un lado a otro en el camarín de Talleres de Córdoba. “Al borde de la locura, así hay que ser, la vida es eso”, repite el técnico, rodeado de futbolistas y dirigentes. “Hay que matar, ¡matar! Así hay que ser, asesino en la vida”, vocifera, al lado de una mesita con dos figuras de yeso de la Virgen de Lourdes. “Las tenemos a ellas y a Dios. Hay que ayudar a la gente, mirar a la izquierda y derecha para ver la pobreza que hay”, prosigue su arenga, que finaliza con un Padre Nuestro y un Ave María.

La escena de diciembre de 2014, reproducida por la televisión argentina y hoy disponible en YouTube, a la postre no sirvió para que el elenco Matador ascendiera a la Primera B Nacional. Eso sí, retrató el estilo del nuevo técnico de Universidad de Chile.

Nacido en Villa María, a 200 kilómetros de Córdoba, Hoyos tuvo una infancia difícil. “Hemos sido muy callejeros. Hemos estudiado cuando ya éramos grandes (…) Mi papá bebía mucho, tenía ese inconveniente”, contó en una entrevista con el portal Diez, de Bolivia.

El catolicismo, de ese modo, fue un cisma en su biografía. Ora dos veces al día, incluso cuando se desplaza en su automóvil, y viaja a Francia al Santuario de Lourdes al menos una vez al año.

En la relación con sus dirigidos esa figura también esta presente. “Como es muy devoto, lo demuestra en todo. Cuando da la lista antes de cada partido, siempre le dice a los jugadores que Dios y la Virgen los acompañen. Cuando tenia que decidir entre dos jugadores, lo viví dentro del vestuario, él juntaba a ambos y les explicaba: hoy me juego por vos, por esto y por esto. Y a vos te pido mil disculpas, te voy a tener en cuenta. Ese trato generó una convivencia muy buena. Estaba en todos los detalles. Por ejemplo, le gusta implementar desayunos grupales, que cada jugador vaya y exprima su jugo de naranja”, revela a La Hora Alejandro Accietto, el dirigente que lo llevó a Talleres en 2014.

Ivo Chaves, uno de sus pupilos en ese club, añade: “No me llegó ese mensaje, porque no soy creyente. Pero se aferra mucho a eso. Es un tipo de valores. Me marcó mucho, de cada charla saque una enseñanza de vida”.

Con sus primeros pasos como entrenador en el Barcelona B, donde coincidió con figuras como Lionel Messi y Sergio Busquets, Hoyos adquirió una metodología de trabajo que en Sudamérica causó buena impresión. “Está en cada detalle. No solo de la dirección técnica, sino que en todo lo que abarca a un plantel profesional: alimentación, concentraciones, lesiones y demás”, añade el lateral argentino.

El flamante adiestrador Azul Azul tiene sueño liviano. Según ha confesado, junto a su velador tiene una libreta y un lápiz, donde deposita las ideas que se le ocurren durante la noche. “Trabaja casi 14 horas por día en el club, con la prensa se maneja muy bien. Es un obsesivo del trabajo. Y en la parte futbolística, le gusta jugar ofensivo. Le va a dar mucho a la U”, cierra Accietto.