Barrica 94: Pastelera con lo que sea

Ignacio Tobar

Jueves 13 de octubre de 2016

El Barrica 94 no es barato. Pero es bueno. Bien bueno. Y si algo destaca en su amplia carta es la pastelera.

Este local, que luce una muralla de vinos en el ingreso poniente del Patio Bellavista, tiene la virtud de responder en todos los frentes que requiere un restorán. Primero la atención es muy personalizada, con garzones informados de los detalles más mínimos de la carta.

Son ellos mismos quienes sugieren abrir una comida con tres unidades de empanadas de pastelera y semillas de zapallo. Llegan hirviendo, jugosas, sin olor a fritanga. Un acierto que puede volverse adictivo. El versátil choclo se mezcla cremoso con el zapallo y bien podría calificar para competirle a una empanada de pino o de queso.

Una buena compañía para estas pequeñas delicias es la limonada menta jengibre que tiene el Barrica. Aunque recuerda a esos cocktails sin alcohol del típico restorán de mall, lo supera en sabor y perfecta temperatura.

De principal hay que probar sí o sí la pastelera, que llega en un recipiente de greda. Y lo mejor es combinar con una de las buenas carnes del local. Acá el filete con una cocción a la inglesa (de un rojo intenso) es la amalgama infalible. El jugo de los 250 gramos de carne magra -correctamente sellada- sobre la cremosa pastelera es un manjar. Y ahí tenemos otra virtud del Barrica: la cocción de la carne llega como la pide el cliente y no como quiere el cocinero.

También se puede pedir un canasto de papas fritas que van con piel. Muy ricas para picotear. Si le gustan las carnes más aliñadas, la plateada a la paila supera en jugo al filete. Las carnes cuestan cerca de $9.000 y los acompañamientos van desde los $1.900.

Si hay ganas, cierre la noche con unos churros españoles que ni siquiera manchan los dedos. U opte por unos cuchuflíes rellenos con manjar-lúcuma. Ambas opciones son más que dignas para cerrar una comida que será memorable.