Terminal de buses genera caos en Estación Central

Natalia Heusser

Jueves 01 de septiembre de 2016

El Terminal de Buses Santiago no da abasto, y en eso coinciden vecinos, choferes, expertos y autoridades. Ya sea en la mañana o en la noche, se ven largas filas de máquinas, especialmente por calle Federico Reich, que no pueden hacer su ingreso a la estación debido al atochamiento que se produce en la entrada.

María Paz Lizama es de Talca y cada vez que viaja a la capital debe enfrentarse a este problema. “Obviamente no estoy dispuesta a esperar una hora más para poder bajarme en el terminal y la línea de buses ofrece la opción de bajar antes. El sector no se ve muy seguro y tampoco está bien señalizado para que sea fácil llegar al terminal caminando. He visto extranjeros perdidos por las calles cercanas al terminal, lo cual es súper peligroso, sobre todo en la noche”, señaló Lizama.

En lo mismo coincide Germán Cartes, quien hace 18 años maneja buses interurbanos. “Los viernes y los fines de semana son los más terribles y hemos tenido que esperar hasta dos horas para llegar al andén. Lamentablemente no podemos retener a los pasajeros dentro de las máquinas y muchas veces nos hemos visto obligados a dejarlos bajar antes. Sabemos que es ilegal, por lo mismo muchos buses acumulamos una buena cantidad de partes. Hace siete años que se viene arrastrando este caos y no creo que haya una pronta solución”, indicó Cartes.

Si bien se han hecho esfuerzos para mejorar el panorama, no se refleja en la práctica. Hace un año la Seremi de Transportes de la Región Metropolitana, el municipio de Estación Central y Carabineros implementaron un plan que opera los fines de semana largos y los fines de semana de diciembre a febrero. Cierran el perímetro en torno al terminal para que sólo circulen buses interurbanos, con el propósito de mejorar el tránsito. La dificultad es que para eso se necesita de mucha dotación policial.

Los viernes y los fines de semana son los más terribles y hemos
tenido que esperar hasta dos horas para llegar al andén”.

“El municipio entrega la concesión del terminal y la empresa que está a cargo mientras más ocupaciones vende dentro del terminal, más dinero gana. La concesión vence en diciembre próximo y pasará a manos de otro concesionario, con quien ya estamos trabajando para ejecutar en conjunto un plan que ayude a solucionar los problemas viales. El taco va a disminuir en la medida que haya una buena operación y regulación del terminal”, explicó a La Hora el seremi de Transportes metropolitano, Matías Salazar.

Felipe Muñoz, concejal de Estación Central, indicó que en tres meses más el Terminal Sur, como es llamado popularmente, pasará a manos de la empresa Inmobiliaria e Inversiones PyR S.A., quien licitó el recinto por veinte años.

“Se comprometieron a hacer arreglos y espero que cumplan. Todos los vecinos conocen el problema que ocurre aquí y están frustrados por no poder hacer algo al respecto. Pensamos que la ciudad debería tener otro terminal que pueda compartir el flujo de personas que tiene el de Estación Central”, afirmó Muñoz.

Por su parte Felipe Banda, arquitecto de PyR S.A., afirmó que ya se hizo un estudio en la zona para mejorar la accesibilidad del terminal en cuestión y en diciembre se verán los primeros trabajos.

“Hay un problema de congestión serio y comenzaremos por el mejoramiento vial, con el ensanche de calles, por ejemplo. Además queremos mejorar la gestión de tráfico dentro del terminal y las operaciones de los buses. Es un proyecto muy ambicioso, que irá ejecutándose en etapas, porque durará varios años. En diciembre del otro año pretendemos modernizar el espacio de espera de los pasajeros, se harán zonas de pagos y boleterías en un futuro segundo nivel y áreas de servicio”, aseguró Banda.

Hay que tomar en cuenta que Estación Central alberga cuatro terminales de pasajeros: Ferrocarriles, San Borja, Santiago y Alameda, los que anualmente mueven 26 millones de personas al año. En comparación, el Aeropuerto Arturo Merino Benítez tiene un tráfico de nueve millones de pasajeros al año.

Vecinos quieren reestructuración  y alegan por bocinazos de buses

Ricardo Astroza vive hace 35 años en Federico Reich, frente al terminal, donde también tiene el local Biocar’s. Dijo que están confiados en que el otro año comiencen los trabajos para mejorar el terminal. “El taco es de todos los días y esto necesita una reestructuración rápida. No puede ser que la gente se baje en la calle”, criticó.

Por otro lado, Josefa Mateo, quien trabaja en una casa particular del sector, y José Araos, quien atiende la Sanguchería Don Manuel, aseguran que uno de los mayores problemas son los bocinazos de los buses a la entrada del terminal. “Son constantes y suenan muy fuertes. A una la dejan nerviosa”, indicó Mateo.