En Chile hay sólo un geriatra por cada 34 mil ancianos

Natalia Heusser

Lunes 22 de agosto de 2016

En Chile existe uno de estos médicos por cada 34 mil personas de la tercera edad, mientras hay un pediatra por cada 1.270 niños.

María Isabel Díaz (77) es de La Florida y hace dos años que se dializa día por medio. Tiene artrosis de rodilla y un problema a la tiroides que fue diagnosticado luego de una serie de exámenes que demoraron meses.

“Siempre que tengo algún problema de salud recurro a médicos generales o cardiovasculares de un consultorio cercano a mi casa o del hospital Sótero del Río. He intentado pedir hora con geriatras, pero no hay. La única vez que vi a uno fue hace varios años, cuando llevamos a mi marido a una consulta particular y nos costó muy caro. No sé por qué son tan pocos, debieran haber más porque las personas mayores necesitamos de ellos”, afirmó Díaz.

Según datos de la encuesta Casen, en marzo del 2015 el 16,7 por ciento de los chilenos, equivalentes a 2.885.000 personas, superaban los 60 años, y se estima que de aquí al 2025 el número llegue al 20 por ciento de la población. Así lo indicó Rubén Valenzuela, director del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama).

“De acuerdo a los antecedentes que manejamos, la cantidad de adultos mayores crece, pero la cifra de geriatras está lejos de ser la óptima y la administración pública está en conocimiento de la falta de estos especialistas. Para mejorar los números debe haber un compromiso entre el Estado, las universidades que los forman y la Sociedad de Geriatría”, señaló Valenzuela.

“Hay que estudiar varios años y no hay suficientes cargos y servicios de geriatría en hospitales”.

Hugo Carrasco, geriatra.

El panorama es así. En el país hay 57 geriatras reconocidos por la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, aunque el sistema de salud registra a 88, ya que algunos de ellos no hicieron la especialidad, pero fueron acreditados por Fonasa.

“Tenemos un geriatra por cada 34 mil adultos mayores, cuando los estándares internacionales recomiendan uno por cada 5 mil adultos mayores. Junto a este déficit, los geriatras que hay están mal distribuidos, porque ni siquiera la mitad trabaja en el servicio público y la mayoría está en la Región Metropolitana. Para que se entienda bien, los geriatras somos especialistas en todas las patologías del adulto mayor, nosotros derivamos a otros médicos si hay patologías más complejas, y no al revés, muy similar a lo que hacen los pediatras con los niños”, aclaró a La Hora Víctor Hugo Carrasco, geriatra de la Universidad de Chile y miembro de la Sociedad de Geriatría.

La diferencia entre geriatras y pediatras es enorme. En este momento la Superintendencia de Salud registra 2.885 pediatras, es decir, existe uno por cada 1.270 niños.

Entonces, vale la pena preguntarse, ¿por qué escasean los geriatras? Carrasco explicó que para seguir la especialidad se deben estudiar los siete años de medicina general, hacer tres años de medicina interna y luego de eso se requieren dos años para seguir con geriatría.

“Es una especialidad que necesita doce años de estudio, que no tiene muchos cupos de trabajo en hospitales y no es la mejor remunerada. Es más atractivo para los médicos buscar especialidades donde hay varios cupos de trabajo como cardiología o reumatología, donde además puedes optar a un mejor estatus económico. En síntesis, hay que estudiar varios años y no hay suficientes cargos y servicios de geriatría en hospitales”, dijo.

La Universidad de Santiago, la U. de Chile, la Mayor y la Católica imparten esta especialidad que prepara facultativos en esta área.

“Ahora hay alrededor de veinte médicos cursando esta especialización. Hay un déficit notable de especialistas en geriatría en comparación a otras especialidades y somos muy críticos respecto a esto. Al mismo tiempo, reconocemos que las autoridades de Salud están haciendo esfuerzos para tratar de acortar esta brecha y lo agradecemos”, indicó Carrasco.

En esta línea, Jaime López, jefe del Departamento de Calidad y Formación del Ministerio de Salud, aseguró que en el 2014 se hizo una modificación legal para que quienes se interesen por la geriatría se formen en cuatro años, sin necesidad de realizar los tres años de medicina interna como requisito.

“Tenemos una estructura poblacional que avanza hacia la vejez y claramente el tema de la geriatría es importante desde el punto de vista del desarrollo de las especialidades. Acortar el proceso de formación de geriatras facilitará las posibilidades de oferta de las universidades”, puntualizó.

¿Qué pasa con la formación en universidades?

En 2001 se abrió la especialidad de geriatría en la UC, desde donde han egresado 15 personas.

“Tenemos dos vías de acceso para los médicos. Una directa, donde deben estudiar cuatro años luego de obtener la carrera y otra de subespecialidad de dos años para médicos internistas. Este año se llenaron los cuatro cupos que ofrecemos. Hay interés por la especialidad, pero faltan cupos de trabajo y becas ministeriales para incentivar a las personas”, explicó Marcela Carrasco, jefa del Programa de Geriatría de la Escuela de Medicina UC.

Gabriela Juez, directora de Postgrado de la Facultad de Medicina de la U. Mayor, indicó que desde el 2005 que tienen dos cupos anuales para formar geriatras, aunque hace dos años que no ingresan estudiantes.

“Hay poca motivación para seguir estos estudios. En Chile no se exige ser geriatra para atender a adultos mayores y hay otras especialidades que resultan más atractivas del punto de vista financiero, pues faltan becas ministeriales. Antes nosotros teníamos un sistema de especialización primaria y formábamos geriatras sin que tuvieran que estudiar los tres años de medicina interna como requisito. Luego se exigió pasar por medicina interna, lo que nos obligó a cambiar nuestro plan de trabajo. Ahora se volvió al sistema antiguo y es difícil para nosotros volver a cambiar todo nuevamente”, cerró Juez.