#JoyasEnPeligro: el mosaico del Santa Lucía

Emma Antón

Domingo 07 de agosto de 2016

La construcción del paso bajo nivel fue revolucionaria para la época, tanto por su ingeniería como por el arte.

En enero de 1970, cuando aún gobernaba Eduardo Frei Montalva, comenzaron los trabajos para construir el paso bajo nivel que está a un costado del cerro Santa Lucía. Si bien en las décadas de los 60 y 70 el parque automotor distaba mucho del que tenemos ahora, el trayecto entre Plaza Italia y San Antonio podía tomar hasta 25 minutos.

Esto se convirtió en todo un hito de ingeniería en la época, ya que se tuvo que considerar la futura construcción del Metro y realizar diversos estudios para actualizar los planos de agua potable, alcantarillado, luz y gas. Después de 180 días exactos, las obras concluyeron, pero aún faltaba una parte muy importante del proyecto: su decoración.

Por este motivo se hizo un concurso público que se adjudicaron Eduardo Martínez, Carlos Ortúzar e Iván Vial, quienes habían formado en la Universidad de Chile un taller de proyectos de arte público. La estética cinética del mural intenta crear la ilusión de movimiento, con el fin de acompañar la velocidad con la que pasarían los vehículos.

Pelagia Rodríguez, arquitecta de la Universidad de Chile, desde el año 2004 ha intentado que las autoridades valoren y rescaten esta obra, que actualmente presenta daños que van desde el desprendimiento de mosaicos, a rayones y suciedad.

“Su valor es tremendamente grande porque aporta un arte en el espacio público que nos hace a todos disfrutarlo y en un sector que es el corazón de Santiago que es enormemente significativo. Tiene un carácter simbólico muy grande, porque se construye generando una modernización de todo el sistema vial asociado a esta obra de arte”, explica.

Uno de los principales problemas es que el paso bajo nivel no cuenta con la protección que otorga el ser declarado Monumento Histórico, por lo que actualmente su panorama, aparte del abandono que sufre al no contar con una correcta mantención, es bastante complicado.

Con eso en mente, Pelagia, junto a un equipo de profesionales, está buscando que por fin se le dé este título al mural, para que esté resguardado contra obras que puedan afectarlo.

Gastón Vega, arquitecto que forma parte del grupo, explica que una de las amenazas consiste en un proyecto que pretende conectar el cerro Santa Lucía con la plaza que se ubica a un costado de la Biblioteca Nacional, por lo que se intervendría el paso bajo nivel.

“El proyecto techaría parte del paso, por lo que se tendría que intervenir instalando unas grandes vigas de hormigón armado de metal que soporten el peso de la explanada. Además, se construiría en el acceso poniente un segundo ascensor para acceder al cerro, lo que quitaría gran parte del mural”, indica el profesional.

Vega señaló que el mural necesita una distancia para ser entendido, y quitar una parte sería como recubrir la Torre Eiffel. “Le quitas elementos que permiten entender la obra tal cual está. Por ignorancia del valor que tiene esta creación se puede destruir una obra de arte que a la vez es una gran obra de infraestructura e ingeniería”, dice.

La iniciativa cuenta con el apoyo del Colegio de Arquitectos. Patricio Gross, presidente del comité de Patrimonio Arquitectónico y Ambiental de la organización, detalló que “sorprende que una obra de estas características, con esta historia y visión, esté en el estado que está. Por eso este comité se ha propuesto como una tarea importante la defensa, promoción y restauración de nuestro escaso patrimonio”.

La meta que se tiene con el proyecto de declaratoria es lograr restaurar y recuperar el paso bajo nivel, cuando el mural cumpla 50 años el 2020. A través de Facebook (MuralyPasobajonivelStaLucia) el grupo de profesionales espera que la gente apoye la iniciativa compartiendo imágenes históricas e información sobre la obra.

Si conoces más #JoyasEnPeligro, escríbenos a emma.anton@lahora.cl

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