El ejemplo cívico que dio un militar jubilado

Cecilia Rivera

Miércoles 13 de julio de 2016

Por más de quince años el suboficial mayor en retiro del Ejército Luis Fuentes Echeverría, 94 años, perteneció al Centro del Adulto Mayor Los Buenos Amigos, integrado por veinte vecinos de la calle Tocornal Grez, en Puente Alto.

En reiteradas ocasiones formó parte de la directiva del organismo, donde ocupó diversos cargos, como tesorero y presidente, y le dedicaba bastante tiempo a sus labores, pues era de las pocas actividades que realizaba desde que quedó viudo en 1994.

Si bien Fuentes ingresó en el año 2000, la agrupación nació en 1995 con 35 miembros, quienes se reunían en la sede de la junta de vecinos del sector a realizar diversas actividades para entretenerse y pasar el tiempo.

Sin embargo, el grupo estimó que necesitaba un espacio propio y, como no tenían los recursos económicos para comprar, arrendar o construir, solicitaron un inmueble fiscal al Ministerio de Bienes Nacionales.

“Devolvimos la sede porque era lo correcto, ya que no era nuestra y ahora servirá a otras personas”.

En 1998 se concretó el anhelo de los integrantes del centro, cuando el organismo construyó una sede especialmente para ellos en un terreno vacío detrás del recinto que ocupaban hasta ese momento.

“Desde que entré al club hicimos hartas actividades. Nos juntábamos todos los martes de cuatro a seis de la tarde. Las mujeres tejían y los hombres jugábamos al cacho o a la brisca. A veces jugábamos todos”, cuenta Fuentes.

Cada dos años el grupo organizaba rifas o bingos para juntar dinero y viajar a la playa de Cartagena o para cubrir algunos gastos propios de la sede.

Así pasó más de una década hasta que a fines de 2015 realizaron elecciones para la nueva directiva del centro, pero nadie quiso asumir algún cargo.

“Ya no estábamos los 20 de un principio, algunos se murieron, otros no quisieron por tiempo y otros estaban muy enfermos para asumir esa responsabilidad”, detalla.

Entonces decidieron disolver la agrupación. Fuentes solicitó al municipio que revocara la personalidad jurídica al grupo, donó los muebles a una iglesia del sector y en junio de este año inició los trámites para que la sede fuese devuelta al Ministerio de Bienes Nacionales.

“Quedamos sólo nueve personas que podíamos seguir en el club, éramos muy pocos incluso para escoger una directiva. Devolvimos la sede porque era lo correcto, ya que no era nuestra y ahora le servirá a otras personas”, enfatiza.

Ejemplo

La actitud del ex uniformado es aplaudida por el ministro de Bienes Nacionales, Víctor Osorio. “Don Luis, en forma absolutamente voluntaria, se acercó al ministerio para hacer devolución del inmueble en un acto de cultura cívica y honestidad, que debe servir de ejemplo, en contraste con otros que lucran con bienes que le fueron entregados por el fisco”, subraya Osorio.

Tras la devolución del inmueble, el Ministerio entregó la concesión del recinto a cuatro organizaciones culturales de la comuna, dedicadas a disciplinas diversas como batucada, circo y hip-hop, entre otros.

Parte de los planes de estas agrupaciones, que se encuentran asociadas en la Fundación Mestiza, es realizar algunos talleres para los vecinos de la comuna y brindar un espacio para los artistas locales.

“Las organizaciones toman estas sedes sólo para ellos, las cierran y las dejan ahí, pero nosotros queremos que los multiartistas que hay en Puente Alto se sumen a todas las actividades”, señala Reinaldo Cortés, presidente del Centro Cultural Klan Zinho.