Un reciente informe técnico revela que la estabilidad de los trabajadores se ha visto vulnerada de forma sistemática durante el último año. Los datos indican que las personas sin empleo tras despidos han superado la barrera de los 2 millones, marcando un hito preocupante en la historia económica reciente.
Este fenómeno no solo afecta a los grandes grupos industriales, sino que golpea con especial fuerza el núcleo de las pequeñas empresas.
Para miles de familias, la incertidumbre se convierte en la tónica diaria ante una recuperación de la ocupación que parece caminar con lentitud. El escenario exige una mirada crítica sobre las políticas de fomento al empleo para detener la sangría de puestos de trabajo que afecta al país.
El incremento sostenido de los avisos de término de contrato
Durante el último año, los avisos de despido registraron un aumento superior al 8%, acumulando una cifra que excede los 2,6 millones de casos. Esto significa que se han producido más de 200.000 desvinculaciones adicionales respecto al periodo anterior, según datos de la Dirección del Trabajo.
La tasa de ocupación actual se sitúa en un 57,2%, cifra que todavía no logra alcanzar los niveles de actividad que existían antes del año 2020.
[Te puede interesar] Gobierno confirma reajuste del 3% y funcionarios públicos en Chile ya saben cuánto recibirán
Aunque la tasa de desempleo mostró una leve mejoría al cierre del ciclo, la presión sobre el empleo formal se mantiene constante y agresiva. Por primera vez, el rubro de servicios administrativos y de apoyo encabeza la lista de sectores con mayores despidos, superando a la construcción.
Esta rotación sectorial sugiere que la crisis ha dejado de ser exclusiva de las obras físicas para trasladarse al corazón de la gestión empresarial.
Brechas de género y el impacto crítico en las pequeñas empresas
El informe evidencia que el impacto de la crisis laboral no ha sido homogéneo, revelando una brecha de género que perjudica a las mujeres. Las trabajadoras registraron un incremento en sus despidos cercano al 10%, superando el porcentaje de alza observado en la población masculina.
Esta volatilidad sugiere que el empleo femenino sigue siendo más vulnerable ante los ajustes de costos que realizan las compañías en tiempos de crisis.
[Lee también] Gobierno aprobó jornada laboral diaria de 12 horas en país vecino de Chile
Por tamaño de organización, las pequeñas y medianas empresas lideraron el ranking de aumento de despidos con un preocupante 12,4%. Las microempresas también muestran signos de fatiga, reflejando una presión financiera transversal que dificulta la retención de sus talentos.
Recuperar los niveles de bienestar previos a la crisis sanitaria sigue siendo el desafío principal para asegurar un futuro próspero para la nación.





