La asombrosa capacidad de desplazamiento de ciertos insectos sudamericanos desafía las fronteras geográficas y los límites de la resistencia física en el reino de los seres vivos. Un extenso trabajo científico ha logrado develar los misterios detrás de los extensos traslados de un pequeño animal volador más emblemático del continente.
Este hallazgo transforma de manera radical la comprensión biológica sobre las dinámicas evolutivas y la conectividad ecológica entre ecosistemas distantes.
El seguimiento de estas trayectorias aporta antecedentes valiosos para descifrar cómo las especies logran sobrevivir a entornos climáticos extremos. Conocer los kilómetros del recorrido, las herramientas tecnológicas utilizadas y las vías de movilización identificadas resulta clave para entender este hito de la ciencia.
Mariposa de la tarde y la homogeneidad de su estructura alar
La investigación determinó que la Mariposa de la Tarde, Vanessa carye, emprende una travesía migratoria de hasta 15.000 kilómetros de ida y vuelta. Esta especie habita en una extensa superficie geográfica del continente americano que se prolonga desde Venezuela hasta Tierra del Fuego.
El estudio estuvo liderado por el Dr. Hugo Benítez junto a un equipo multidisciplinario de científicos chilenos tras casi 10 años de trabajo.
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Debido a la fragilidad de los insectos, resultó imposible instalar transmisores físicos por el alto peligro de depredación en las rutas. Los expertos aplicaron metodologías innovadoras basadas en análisis genómicos y morfométricos para rastrear las poblaciones a través de ambientes diversos.
Los resultados demostraron que la especie mantiene una sorprendente homogeneidad genética y morfológica a pesar de cruzar más de 7.000 kilómetros de desiertos y cordilleras.
Identificación de rutas paralelas y la comparación con grandes especies migratorias
El análisis de la diversidad alar permitió confirmar de manera definitiva el estatus migratorio de este insecto en Sudamérica. La investigación logró identificar 2 rutas migratorias paralelas utilizadas por la especie, correspondiendo a una vía costera y otra andina.
Ambos trazados funcionan como un corredor ecológico constante que trasciende fronteras políticas y conecta poblaciones separadas por miles de kilómetros.
Esta doble estrategia de desplazamiento posiciona a este insecto al mismo nivel de resistencia que muestran las golondrinas o los grandes mamíferos marinos. Los datos genéticos obtenidos formaron parte de la tesis doctoral en Sistemática y Biodiversidad desarrollada por el investigador Amado Villalobos.
Los científicos del laboratorio continúan explorando los movimientos de otras mariposas para profundizar en el conocimiento de los procesos evolutivos regionales.





