Marzo ha comenzado con un giro radical en las condiciones meteorológicas, desafiando a quienes esperaban un retorno a clases bajo un sol radiante. Un sistema frontal de rápido avance ha puesto fin a la hegemonía del calor estival, trayendo consigo lluvias concentradas y rachas de viento que ya se sienten en la costa.
El fenómeno, que comenzó a manifestarse con fuerza durante la tarde del domingo, ha dejado acumulados significativos en un corto periodo de tiempo.
Desde Meteored advierten que el carácter intenso de estas precipitaciones aumentará considerablemente el riesgo de anegamientos puntuales en zonas urbanas. Para muchos habitantes de la zona central, este evento climático representa el primer gran desafío logístico de un año que promete ser dinámico en lo meteorológico.
¿El Maule y Biobío bajo el agua?
Las regiones del Maule, Ñuble y Biobío podrían ser las más afectadas por el núcleo de este sistema frontal que comenzó en las últimas horas del domingo.
En las zonas de Maule y Ñuble, las estaciones meteorológicas registrarían montos que oscilan entre los 20 y 35 milímetros de agua caída. Por su parte, la Región del Biobío ha lideraría las estadísticas con cifras que alcanzarían los 40 milímetros en sectores específicos de la precordillera.
Te puede interesar: Científicos realizan descubrimiento inédito en el fondo del océano profundo
Esta cantidad de agua en un lapso tan breve tiene a las cuadrillas municipales despejando sumideros, para evitar inundaciones. Los expertos sugieren mantener la precaución en las rutas del sur, donde la visibilidad y el estado del pavimento podrían estar comprometidos por el temporal.
Vientos y lloviznas en la zona central
A medida que el frente se desplaza hacia el norte, su intensidad tiende a disminuir, aunque no por ello dejará de generar efectos en las regiones de Valparaíso y O’Higgins.
En el litoral central, podrían registrarse rachas de viento entre los 30 y 40 kilómetros por hora, agitando las aguas y refrescando el ambiente costero. Para la Región Metropolitana, se pronostican lluvias débiles y chubascos aislados que podrían dejar hasta 4 milímetros de agua en los sectores precordilleranos.
Lee también: Entrenar al aire libre hace bien, pero puede ser peligroso si ignoras esto, dice médico
Aunque los montos para Santiago son menores, el descenso de las temperaturas será evidente, marcando un quiebre definitivo con las máximas registradas en febrero. Se recomienda a la población asegurar techumbres y mantenerse informada sobre la evolución de este frente que marca el inicio de la temporada de transición.




