El Ministerio de Desarrollo Social y Familia tramita este mes de junio que se aprueba una Ley de Adopción nueva. Sería una reforma estructural promulgada en 2025 para acelerar la protección de la infancia que permanece estancada debido a la falta de 7 reglamentos administrativos esenciales para su plena vigencia.
La paralización técnica de esta normativa legal mantiene en vilo el futuro inmediato de miles de menores institucionalizados en la red asistencial pública.
Las organizaciones defensoras de la niñez acusan una preocupante falta de transparencia en las modificaciones que efectúa el Ejecutivo. Esta demora administrativa obliga a los tribunales civiles a resolver las solicitudes vigentes bajo una antigua legislación de 1995.
El retiro temporal de los decretos desde la Contraloría General busca subsanar los nudos críticos en el financiamiento del sistema de protección.
El impacto del retraso en las residencias estatales y los plazos máximos de tramitación
El texto legal aprobado proyecta reducir los tiempos de los juicios de adopción a un límite máximo de 18 meses continuos de tramitación. Bajo las reglas actuales, los menores pasan hasta 10 años en centros estatales antes de recibir una sentencia definitiva de susceptibilidad.
Esta excesiva permanencia institucional provoca daños severos en el desarrollo cognitivo, emocional y físico de los niños mayores de 6 años.
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Muchos adolescentes completan sus 18 años dentro de los hogares fiscales sin haber logrado integrarse a un núcleo familiar definitivo. La tramitación paralizada frena además la unificación de los procesos judiciales, perpetuando una duplicidad de audiencias que satura a los magistrados.
Los expertos recuerdan que el Reglamento General debió despacharse en febrero de 2026 para iniciar la evaluación real de los postulantes.
Apertura a nuevos tipos de hogares y los criterios para la idoneidad de los tutores
La reforma elimina por completo el antiguo orden de prelación legal que favorecía exclusivamente a los matrimonios de carácter heterosexual. El nuevo estándar abre el proceso a personas solteras, convivientes civiles y parejas homoparentales bajo criterios de estricta igualdad jurídica.
Las fundaciones colaboradoras demandan definir con urgencia las directrices técnicas para otorgar los nuevos certificados de idoneidad familiar.
La falta de manuales operativos impide capacitar a las duplas psicosociales encargadas de evaluar el perfil de los adoptantes en las provincias. Los recortes presupuestarios del presente año fiscal añaden incertidumbre sobre la capacidad real del Estado para sostener el nuevo modelo logístico.
La puesta en marcha definitiva de este cambio social profundo depende por completo del reingreso de los documentos a la Contraloría.





