Paraguay oficializó este mes de junio un plan estatal definitivo para construir una moderna red de trenes eléctricos de cercanías, una megaobra civil financiada mediante una alianza estratégica con Emiratos Árabes Unidos. Ello busca terminar con 25 años de parálisis ferroviaria en el territorio y movilizar a 40.000 pasajeros diarios a partir del año 2027.
La mediterraneidad geográfica de la nación exige una transformación profunda en sus sistemas de transporte terrestre de superficie.
La llegada de capitales de Medio Oriente introduce tecnologías de alta velocidad en una de las zonas con mayor congestión vehicular de Sudamérica. Esta iniciativa de transporte limpio reduce de manera drástica el uso de combustibles fósiles en el transporte de pasajeros.
El retorno del ferrocarril rompe un aislamiento técnico que afectaba la competitividad logística frente a los países vecinos de la región.
La ruta del tren eléctrico y los beneficios en los tiempos de viaje
La primera etapa de la construcción conectará el centro de Asunción con la localidad de Luque mediante una vía de 20 kilómetros. El diseño general contempla una extensión posterior de la línea férrea hasta Ypacaraí, completando un recorrido total de 44 kilómetros de extensión.
Las estaciones intermedias contarán con infraestructura moderna para facilitar el transbordo rápido de los usuarios de las provincias conectadas.
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La ingeniería del proyecto utilizará 100 % de energía hidroeléctrica generada por las represas operadas en el territorio nacional. Esta fuente energética renovable asegura una tarifa estable para el público general, disminuyendo el impacto ambiental de la movilidad urbana.
Los vagones eléctricos disminuirán a la mitad los tiempos de traslado diarios de los trabajadores que ingresan a los núcleos comerciales.
Financiamiento con inversión de Emiratos Árabes
La inversión inicial requerida para la puesta en marcha de los frentes de trabajo asciende a 400 millones de dólares. El modelo de negocios establece una sociedad especial donde la firma árabe Etihad Rail posee el 75 % de la propiedad del proyecto.
La empresa estatal Ferrocarriles del Paraguay retiene el 25 % restante de las acciones para asegurar la soberanía operativa del servicio.
Los ministerios técnicos proyectan el inicio formal de los movimientos de tierra para el mes de abril del año 2027 en los frentes urbanos. Los equipos jurídicos completan los estudios de expropiación y las declaraciones de impacto ambiental para evitar retrasos en las faenas.
Este acuerdo binacional directo marca un precedente en la cooperación económica entre los países del Golfo y las naciones sudamericanas.





