La quinta semana del conflicto en Medio Oriente alcanza un punto de inflexión con declaraciones que sugieren un cambio en la balanza militar. El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ofreció una conferencia de prensa decisiva sobre el estado de la campaña.
El jefe del Pentágono aseguró que, tras una serie de ataques estratégicos, la capacidad ofensiva del régimen iraní muestra signos claros de agotamiento. Hegseth destacó que la administración del presidente Donald Trump ha tomado medidas audaces que sus predecesores evitaron por décadas.
Los indicadores, según Washington, demuestran la pérdida de mando y control por parte de Teherán. Los ataques aéreos han dejado a los líderes del régimen aislados en búnkeres subterráneos sin servicios básicos ni comunicación.
Menos drones, menos misiles y búnkeres sin oxígeno
De acuerdo con el reporte del Departamento de Guerra, las últimas veinticuatro horas registraron el menor volumen de lanzamientos enemigos desde el inicio del conflicto. Hegseth enfatizó que mientras el poderío estadounidense no hace más que aumentar, las opciones militares de Irán se reducen drásticamente.
Uno de los golpes más contundentes fue la destrucción de un centro de mando clave, dejando a la cúpula militar “sin agua, sin electricidad y sin oxígeno”.
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A pesar de que el régimen todavía logra lanzar algunos misiles hacia Israel, los sistemas de defensa aérea están neutralizando la mayoría de las amenazas. El secretario reveló que visitó a las tropas en la región durante el fin de semana para constatar la efectividad de las operaciones de precisión.
“Los próximos días serán decisivos e Irán lo sabe”, sentenció el funcionario, asegurando que ya no hay marcha atrás en la degradación del enemigo.
El “bencinazo” global y la advertencia a Europa
En paralelo a los avances militares, el conflicto ha provocado un ataque incendiario contra un petrolero kuwaití frente a las costas de Dubái. Este incidente ha disparado el precio del barril de petróleo por encima de los 115 dólares, impactando directamente en las estaciones de servicio de todo el mundo.
En Estados Unidos, el galón de gasolina superó los 4 dólares por primera vez desde 2022, reviviendo los temores de un choque estanflacionario global.
Ante este escenario, el presidente Trump arremetió contra el Reino Unido y Francia por su negativa a sumarse activamente a la coalición militar. Trump advirtió que los aliados deberán aprender a pelear por sí mismos y sugirió que compren combustible estadounidense ante el cierre del Estrecho de Ormuz.
Mientras los mercados asiáticos registran caídas, la Casa Blanca mantiene su postura de “aniquilar” la infraestructura civil iraní si no hay un acuerdo de paz pronto.





