La carga financiera que representa el Crédito con Aval del Estado ha dejado de ser un callejón sin salida para miles de profesionales que buscan ordenar su situación con el fisco. La Tesorería General de la República ha oficializado un nuevo esquema de convenios que transforman deudas morosas en compromisos abordables.
Más de 500 mil personas mantienen actualmente compromisos pendientes, lo que ha impulsado a la autoridad a flexibilizar los mecanismos de cobranza.
Esta medida no solo busca recuperar recursos fiscales, sino también evitar que los intereses sigan erosionando el presupuesto mensual de los hogares. l enfoque de esta política se aleja de la rigidez tradicional para centrarse en soluciones que se ajustan directamente a la capacidad de pago real.
A través de tramos diferenciados, el sistema permite que el cumplimiento de la obligación no comprometa la estabilidad económica básica del contribuyente.
Tramos de ingreso y flexibilidad en las cuotas
El nuevo plan de regularización clasifica a los deudores según su nivel de renta mensual para establecer montos de entrada y cuotas proporcionales. Aquellas personas con ingresos de hasta un millón de pesos pueden iniciar su convenio con un pie equivalente a solo una Unidad Tributaria Mensuall.
[Te puede interesar] ¿Qué deudas pueden ser “condonadas” para las personas mayores de 60 años en Chile?
Para este grupo, el beneficio se extiende en cuotas del mismo valor durante un periodo que oscila entre los 12 y los 24 meses de plazo.
En los tramos superiores, que abarcan rentas de hasta cinco millones de pesos, el pie se calcula como el monto menor entre el 10% de la deuda o topes fijos. Esta proporcionalidad asegura que el pago sea sostenible en el tiempo, impidiendo que el compromiso financiero supere el margen de ahorro de cada profesional.
Oportunidades de regularización y límites del beneficio
La autoridad ha contemplado mecanismos de resguardo en caso de que el contribuyente enfrente dificultades imprevistas para mantener sus pagos al día. Si un convenio caduca por falta de cumplimiento, se otorga una segunda oportunidad bajo condiciones ligeramente más exigentes para retomar el proceso.
No obstante, el sistema establece un límite de tres intentos antes de restringir definitivamente la posibilidad de acceder a estas condiciones preferenciales.
[Lee también] Justicia falla a favor y todos los chilenos con deudas activas serán notificados
Desde la Tesorería enfatizan que la meta es acompañar el proceso de pago con herramientas que eviten las complejidades de las gestiones judiciales. Informarse adecuadamente sobre el tramo de renta correspondiente permite tomar decisiones financieras estratégicas antes de que la morosidad aumente.
Con estas medidas, el Estado busca cerrar el ciclo de endeudamiento educativo mediante un ordenamiento financiero realista y acorde al mercado laboral actual.





