La penetración de las redes del crimen organizado en las estructuras del sistema financiero genera una alerta sin precedentes sobre los mecanismos de control interno de las entidades bancarias. Operaciones de lavado de activos en pleno centro de la capital chilena evidencia la sofisticación de las bandas para mover recursos de origen ilícito hacia el exterior.
Este escenario judicial abre un complejo debate sobre la vulnerabilidad de la banca comercial ante la infiltración de redes delictuales que operan desde recintos penitenciarios extranjeros.
Las diligencias conjuntas entre agencias policiales de distintas naciones apuntan a desarticular de manera definitiva los brazos logísticos y económicos de las organizaciones transnacionales. Conocer los métodos de extorsión utilizados en los recintos nocturnos y la respuesta corporativa de la firma afectada resulta indispensable para comprender la magnitud de la investigación.
Allanamiento en la casa matriz y la captura de un funcionario extranjero
Efectivos de la Policía de Investigaciones y personal de la Fiscalía Sur ejecutaron un allanamiento en una sucursal del Banco Santander ubicada en la calle Agustinas, en Santiago. La diligencia judicial se desarrolló en el marco de un megaoperativo destinado a desbaratar un brazo extorsivo perteneciente a la organización criminal conocida como el Tren de Aragua.
La acción policial culminó con la detención de un ejecutivo bancario de nacionalidad venezolana que se desempeñaba en las dependencias de la firma de capitales españoles.
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El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, acompañó a las unidades policiales civiles para coordinar la captura del empleado dentro de la oficina comercial. Las pesquisas preliminares detectaron movimientos bancarios sospechosos mediante los cuales la banda internacional realizaba envíos de dinero generados por extorsiones hacia Colombia.
Los ojos de los persecutores se concentraron en este funcionario específico debido a su presunta vinculación directa en facilitar la salida de divisas hacia el extranjero.
Mecanismo de extorsión en locales nocturnos
La indagatoria por crimen organizado y lavado de activos registra un saldo de 19 personas detenidas que operaban bajo la fachada de una productora de eventos musicales. Los delincuentes obligaban a los dueños de locales nocturnos a ceder el control de sus establecimientos durante determinadas jornadas nocturnas bajo amenazas directas.
La banda tomaba posesión del recinto encargándose de la venta de entradas, la comercialización de sustancias ilícitas y la selección de la música de la fiesta.
Por su parte, los propietarios legítimos de las discotecas y bares solo tenían permitido conservar las ganancias obtenidas por el expendio de bebidas alcohólicas. El dinero recaudado se enviaba a una cárcel de Colombia para financiar el control territorial de Carlos Gómez, un líder del grupo recluido en dicho penal.
La Policía Nacional colombiana y la PDI allanaron de forma simultánea ese recinto penitenciario, además de registrar cárceles y domicilios en las regiones Metropolitana, Biobío y O’Higgins.





