El aire viciado de la capital encuentra su antídoto perfecto en un rincón costero donde el océano golpea la roca con una fuerza prehistórica. La Reserva Bioparque Puquén se posiciona como el destino predilecto para quienes buscan desconexión en otoño.
Ubicado en Los Molles, este pulmón verde privado protege ecosistemas únicos que no se replican en ninguna otra parte del planeta.
Su nombre, que en lengua molle significa “ballena”, hace honor a un fenómeno geológico que expulsa chorros de agua a gran presión. Caminar por sus acantilados permite avistar desde pingüinos migratorios hasta el escaso lucumillo, un arbusto en peligro crítico de extinción.
Este bioparque es un viaje en el tiempo hacia el periodo Triásico.
Senderismo entre acantilados y el espectáculo del geiser natural
El mayor atractivo de la reserva es una fisura en el roquerío que comprime el aire y el agua cuando sube la marea o arrecia el oleaje. El resultado es un geiser marino que emula el resoplido de un cetáceo, lanzando espuma y aire a varios metros de altura con un sonido sobrecogedor.
Para disfrutarlo, existen dos circuitos: una caminata de cinco horas para expertos y un sendero de un kilómetro ideal para familias y niños.
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Durante el recorrido, los visitantes pueden participar en safaris fotográficos para captar a los patos llecos que anidan en los abruptos acantilados. La ausencia de polución y el viento marino cargan de energía a quienes transitan por estos caminos de protección ecológica y arqueológica.
Es vital seguir siempre la señalización para evitar dañar el suelo, que guarda tesoros fósiles de millones de años de antigüedad.
Horarios y precios para una escapada otoñal
Puquén no es solo paisaje; es un cementerio de fósiles marinos visibles a simple vista, convirtiendo la caminata en una lección de geología viva. En esta temporada baja, el parque abre de miércoles a sábado hasta las 17:00 horas, y los domingos hasta las 16:00 horas.
Los valores de las entradas varían desde los $3.000 para la tercera edad hasta los $7.000 para adultos, con descuentos para personas con discapacidad.
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Al ser una zona de alta conservación, está estrictamente prohibido llevar mascotas, fumar o dejar cualquier tipo de residuo en el trayecto. Se recomienda llevar calzado cómodo de trekking, ya que el terreno es rocoso e irregular a pesar de la baja dificultad de los senderos.
Esta joya de la comuna de La Ligua ofrece el equilibrio perfecto entre la brisa marina y los colores intensos que regalan los primeros días del otoño.




