La construcción de una megaobra de conectividad en el extremo sur del territorio chileno avanza de manera sostenida, desafiando las complejas condiciones climáticas del entorno marino. El desarrollo de esta infraestructura representa una de las intervenciones de ingeniería más exigentes de Latinoamérica, diseñada para resistir intensas corrientes oceánicas y fuertes ráfagas de viento.
La edificación de las megaestructuras de soporte físico busca reemplazar de forma definitiva la histórica dependencia de los transbordadores para el traslado de pasajeros y carga.
El éxito en el levantamiento de los pilares principales asegura la estabilidad del futuro puente colgante, cuya extensión total alcanzará los 2750 metros de longitud sobre el mar. Monitorear el porcentaje de edificación de los soportes verticales resulta indispensable para dimensionar la proximidad del término de los trabajos de ingeniería pesada en la zona.
Hitos de la pila norte y estado del puente de Chacao
La pila norte del Puente Chacao alcanzó un 98% de avance físico y entró formalmente en su fase final de faenas de hormigonado. Esta estructura estratégica se eleva a casi 200 metros sobre el nivel del mar y constituye un componente central del sistema de sujeción del viaducto.
Las autoridades sectoriales informaron que las tareas actuales se concentran en el vaciado del muro sur correspondiente a la viga travesaño superior.
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Una vez concluida la losa superior, los equipos técnicos darán por cerradas las obras de hormigón para iniciar la instalación de las estructuras temporales. Por su parte, los registros de la edificación global detallan que la pila sur presenta un 95% de progreso, mientras que la pila central registra un 92%.
El cumplimiento del cronograma técnico general mantiene la fecha de término del contrato de la obra para octubre de 2028.
Inversión fiscal y logística de fabricación en Corea del Sur
La ejecución de este viaducto colgante demanda una inversión económica multimillonaria que supera la cifra de 1 billón de pesos chilenos. El elevado costo del proyecto se asocia de forma directa con los cimientos profundos y los sistemas avanzados de seguridad necesarios para resistir la actividad sísmica.
Paralelamente a las faenas en el canal, los talleres industriales en Corea del Sur avanzan en la confección de piezas fundamentales para la superestructura.
Las maestranzas extranjeras se dedican actualmente a la fabricación de los tableros mecánicos y de los alambres requeridos para el cable principal. El armado de este cable de sustentación general registra un 20% de avance en sus procesos de manufactura internacional.
Los encargados del proyecto iniciaron además las planificaciones logísticas vinculadas a las futuras etapas de mantención operacional del enlace terrestre.





