El cielo de la Quinta Región se tiñó de un naranja siniestro este viernes 13 de febrero de 2026.
Lo que comenzó como una columna de humo lejana se transformó rápidamente en una pesadilla para cientos de familias y en un llamado urgente a evacuar.
En Limache y Concón, el aroma a eucalipto quemado reemplazó la brisa marina de un atardecer que prometía descanso.
La calma del fin de semana se rompió cuando los celulares de toda la zona comenzaron a vibrar con el estruendo del sistema SAE.
No era un simulacro, sino una orden directa de evacuación que obligaba a dejarlo todo para salvar lo más importante: la vida.
Las llamas del siniestro denominado “Forestal ACE 2” avanzaron con una voracidad que desafió los pronósticos más pesimistas.
El fuego no solo amenazó los bosques secos de la zona central, sino que lamió los cercos de poblaciones y condominios.
La angustia se apoderó de quienes veían cómo el humo envolvía las torres de alta tensión en el sector Los Laureles.
Esta es la crónica de una jornada de infarto donde el coraje de los brigadistas fue la única barrera contra el desastre.
Valparaíso vuelve a demostrar que su geografía es tan hermosa como peligrosa cuando el calor y el viento se confabulan.
Alerta Roja en la zona central y llamado urgente a evacuar
A las 18:41 horas, Senapred decretó la Alerta Roja para Limache, marcando el inicio de una carrera contra el tiempo.
Los sectores de Población Los Aromos 1 y El Portezuelo recibieron la orden de salir de inmediato de sus hogares.
Minutos después, la alarma se extendió a la comuna de Concón, afectando a la Comunidad Los Peumos y el Condominio Maximiliano.
La emergencia subió de tono cuando las autoridades confirmaron que cuatro focos distintos terminaron uniéndose en un solo frente.
Ya entrada la noche, se sumaron a la lista de evacuación los sectores de La Higuera y Los Espinos por el riesgo inminente.
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Doce brigadas de Conaf y dieciocho carros de Bomberos de Viña del Mar se lanzaron al combate cuerpo a cuerpo con las llamas.
Desde el aire, cuatro aeronaves y tres tanqueros realizaron descargas constantes para intentar frenar el avance hacia las casas.
El delegado presidencial de Marga Marga, Fidel Cueto, confirmó que la situación obligó a una coordinación total entre comunas.
Hasta el último reporte, el fuego ya ha devorado una superficie preliminar de 140 hectáreas de vegetación nativa y matorral.
La Alerta Roja bicomunal se mantiene activa mientras los equipos de emergencia vigilan cada ráfaga de viento en la quebrada.
Proteger el hogar bajo la lluvia de cenizas
A pesar de la magnitud del siniestro, el primer balance de la noche trajo un pequeño respiro para la comunidad.
Hasta las 21:00 horas, no se reportaron viviendas destruidas ni personas lesionadas por la acción directa del fuego.
Los voluntarios de Bomberos y las brigadas forestales han trabajado sin descanso para levantar cortafuegos estratégicos.
La principal preocupación sigue siendo la cercanía de las llamas con los tendidos eléctricos que alimentan a gran parte de la región.
En los sectores evacuados, Carabineros custodia las calles para asegurar que las familias puedan salir con orden y seguridad.
El director regional de Conaf, Mauricio Núñez, advirtió que el incendio sigue activo y con un comportamiento extremadamente errático.
Para los habitantes de la zona, esta noche será de vigilia constante, con un ojo puesto en los cerros y otro en los avisos oficiales.
La solidaridad entre vecinos ha sido clave para ayudar a los adultos mayores y mascotas a dejar las zonas de mayor riesgo.
Chile vuelve a ponerse a prueba frente a la fuerza de la naturaleza en un verano que no ha dado respiro a los equipos de emergencia.
La batalla por Limache y Concón continúa, recordando la importancia de seguir cada instrucción de las autoridades sin dudar.




