El barcelonismo vive este lunes 9 de marzo de 2026 una de sus jornadas más convulsas a solo días de las elecciones presidenciales del club. Xavi Hernández, ídolo histórico y exentrenador del cuadro catalán, encendió la mecha con una entrevista explosiva que dejó en evidencia una crisis interna sin precedentes.
Sus palabras no solo cuestionan la gestión de Joan Laporta, sino que revelan una supuesta red de influencias que estaría manejando el club desde las sombras.
A través del medio La Vanguardia, el exvolante acusó una falta de nobleza y una campaña mediática en su contra para forzar su salida del banco culé. La tensión en la Ciudad Condal escaló rápidamente, transformando la previa electoral en un campo de batalla de declaraciones cruzadas.
La supuesta traición a los referentes del plantel
Xavi denunció que su relación con Laporta se quebró debido a la influencia de Alejandro Echevarría, a quien señaló como el verdadero director de la institución.
Según el técnico, Echevarría se dedicó a filtrar mentiras a jugadores claves como Pedri, Araujo y Raphinha, asegurándoles que Xavi quería venderlos. “Me fallaron por completo; prescinden de mí sin decirme la verdad”, lanzó el estratega, quien asegura que se le utilizó como chivo expiatorio de la crisis.
También criticó el menosprecio hacia figuras como Jordi Cruyff y Mateu Alemany, pilares de la estructura deportiva que terminaron abandonando el buque. Xavi sostiene que el club necesita un cambio estructural profundo y urgente, alejándose de personas que imponen el lema de “estás conmigo o contra mí”.
Estas acusaciones caen como un balde de agua fría sobre la campaña de Laporta, quien busca la reelección este próximo 15 de marzo.
Messi firmó, pero Laporta lo frenó
La revelación más impactante de la jornada tiene nombre y apellido: Lionel Andrés Messi y su regreso fallido en 2023. Xavi aseguró que el retorno del astro argentino estaba cerrado tras el Mundial, contando incluso con la aprobación económica de La Liga.
“Laporta lo tiró para atrás; me dijo textualmente que Leo no volvía porque le iba a hacer una guerra”, confesó el otrora capitán azulgrana.
Por su parte, Joan Laporta no tardó en responder, desmintiendo la versión y asegurando que fue Messi quien prefirió la tranquilidad de Miami. El candidato a la reelección devolvió el golpe con dureza: “Entiendo que esté dolido porque, con los mismos jugadores, Xavi perdía y Flick gana”.
Con las urnas a la vuelta de la esquina, el Barça se desangra públicamente mientras los socios intentan descifrar qué versión de la historia es la real.





