El desierto egipcio ha revelado un vínculo inesperado entre la épica griega y los rituales de eternidad que caracterizaron a la civilización del Nilo. Una expedición de la Universidad de Barcelona ha descubierto fragmentos de “La Ilíada” de Homero integrados en las vendas de una momia de 1.600 años.
Este hallazgo en la antigua ciudad de Oxirrinco rompe con los esquemas previos de la arqueología funeraria en la región de Al Bahnasa.
Por primera vez, un texto literario de la Grecia clásica aparece como parte deliberada del proceso de embalsamamiento de un individuo del periodo romano. La presencia de los versos de Homero sobre el cuerpo sugiere una conexión profunda entre la identidad cultural del difunto y la literatura universal.
Este acontecimiento marca un hito en la comprensión de cómo los textos clásicos circulaban y se valoraban en las provincias más remotas del imperio.
El catálogo de las naves en el ritual funerario romano
Durante la campaña de excavación en la tumba 65, el equipo arqueológico detectó un papiro inusual ubicado estratégicamente sobre el abdomen de la momia. A diferencia de hallazgos anteriores, que consistían exclusivamente en fórmulas mágicas o ritos religiosos, este documento contenía versos estructurados.
La lectura inicial permitió identificar pasajes del Canto II de “La Ilíada”, específicamente el emblemático segmento conocido como el catálogo de las naves.
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En este fragmento, el poeta numera las fuerzas aqueas que se dirigieron a la guerra de Troya, un texto fundamental para la educación y el prestigio en la antigüedad. La restauración del manuscrito ha requerido un trabajo minucioso por parte de especialistas en filología clásica y restauración de soportes antiguos.
El descubrimiento plantea nuevas interrogantes sobre si la obra de Homero fue elegida por su belleza estética o por un estatus simbólico de protección.
Oxirrinco como epicentro de la memoria literaria mundial
La ciudad de Oxirrinco, situada a unos 190 kilómetros de El Cairo, reafirma su posición como el yacimiento más fértil para el estudio de la escritura antigua. Esta necrópolis, excavada sistemáticamente desde 1992, ha conservado miles de documentos gracias a la aridez del terreno junto al brazo del Nilo Bahr Yussef.
A pesar del deterioro causado por saqueos históricos en la zona, la infraestructura de piedra caliza ha protegido piezas clave de la cultura grecorromana.
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La Misión Arqueológica de Oxirrinco continúa revelando cómo las tradiciones de Egipto y Grecia se fusionaron en la vida y en la muerte de sus habitantes. Este hallazgo refuerza la importancia de la colaboración internacional entre instituciones académicas españolas y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.
Cada fragmento recuperado de las vendas de una momia es una pieza más en el complejo rompecabezas de la historia de la literatura occidental.





