Dormir ha dejado de ser un descanso natural para convertirse en un lujo inalcanzable para millones de chilenos. En el marco del Día Mundial del Sueño, las cifras revelan una realidad preocupante en el país.
Cerca del 60% de los habitantes reconoce tener serias dificultades para conciliar o mantener un sueño de calidad durante la noche.
Lo que muchos consideran un simple cansancio es, en realidad, un factor de riesgo directo para enfermedades crónicas y accidentes graves. La sociedad actual privilegia las actividades de vigilia, sacrificando horas vitales de reparación biológica sin medir las consecuencias.
Infartos y trastornos metabólicos por falta de descanso
La doctora Carolina Aguirre, neuróloga de UC CHRISTUS, advierte que la cantidad y calidad del sueño determinan nuestro rendimiento diario. No se trata solo de dormir, sino de cumplir con una eficiencia, horario y regularidad que permitan al cerebro procesar la información.
Por su parte, la doctora Evelyn Benavides, de Clínica Las Condes, asocia directamente el mal dormir con el aumento de riesgos de infartos.
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La privación del sueño genera un impacto sistémico que favorece la aparición de enfermedades metabólicas, como la diabetes y la obesidad. Privar al cuerpo del descanso nocturno impide que los sistemas de limpieza y restauración celular funcionen correctamente en el organismo.
La falta de información es el mayor obstáculo; muchos chilenos normalizan el insomnio sin saber que están ante un problema médico serio.
Ocho mandamientos para mejorar tu sueño
Mejorar la calidad del descanso es posible mediante cambios estratégicos en la rutina diaria que cualquier persona puede implementar. La primera regla de oro es mantener horarios estables tanto para acostarse como para levantarse, incluso durante los fines de semana.
Se debe evitar el consumo de estimulantes como café, nicotina o té al menos dos horas antes de ir a la cama para no alterar el sistema nervioso.
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Las pantallas son el principal enemigo moderno; el dormitorio debe estar libre de televisores y teléfonos móviles antes de intentar dormir. Si pasan más de 20 minutos sin lograr dormirse tras despertar en la madrugada, se recomienda levantarse y volver solo al sentir sueño.
Cenas ligeras, ambientes oscuros y una temperatura agradable son factores críticos que facilitan la transición hacia un sueño profundo y reparador.





