Médicos veterinarios de la Asociación de Clínicas de Mascotas iniciaron este mes de junio una campaña de salud preventiva para animales de edad avanzada. Ello con el fin de masificar tratamientos específicos para dolores articulares en perros y gatos, mediante pautas de manejo hogareño y así evitar la pérdida de movilidad de las mascotas.
El descenso de las temperaturas en el ambiente exterior altera la viscosidad del líquido sinovial que protege las uniones óseas de los animales.
La rigidez muscular derivada de las bajas presiones de la temporada incrementa el sufrimiento de los ejemplares con patologías crónicas. Esta realidad climática exige modificaciones inmediatas en los hábitos de cuidado de los dueños de mascotas en los meses de invierno.
La falta de atención oportuna acelera los procesos degenerativos en las estructuras de la columna de los caninos adultos.
Indicadores de malestar físico en el hogar y técnicas de protección
Los perros que experimentan dolor articular reducen de forma drástica la velocidad de su caminata diaria y evitan subir las escaleras. Los felinos domésticos muestran el sufrimiento de manera silenciosa mediante el aislamiento voluntario en rincones oscuros de las habitaciones.
La presencia de temblores al levantarse de la cama opera como una alerta física sobre el avance de la osteoartritis en las extremidades.
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Los cuidadores deben implementar el uso de camas elevadas del suelo para cortar la transferencia directa del frío de las baldosas. La colocación de mantas térmicas y ropa adaptada proporciona el calor necesario para mantener la flexibilidad de los ligamentos.
El peso corporal de los ejemplares requiere un control estricto mediante porciones medidas de alimento para evitar presiones extras sobre los cartílagos.
Ejercicios de bajo impacto y la necesidad de una evaluación veterinaria oportuna
La inactividad completa durante los días invernales empeora la condición médica de los pacientes al atrofiar la musculatura de soporte. Las caminatas breves de 15 minutos en los horarios de mayor presencia de sol reactivan las funciones motrices sin fatigar al espécimen.
Los pasillos de las viviendas deben contar con alfombras antideslizantes para prevenir resbalones accidentales que agravan las lesiones previas.
La aparición de cojeras persistentes determina la urgencia de concretar una cita médica en un centro de salud asistencial especializado. Los profesionales disponen de terapias basadas en suplementos condroprotectores, sesiones de fisioterapia acuática y fármacos analgésicos de última generación.
La intervención temprana restituye el bienestar de los animales, desmitificando la idea de que la postración es una consecuencia natural de la vejez.





