El Centro Deportivo Azul amaneció bajo una tensión insoportable. Lo que comenzó como una apuesta por el fútbol ofensivo terminó en un despido fulminante que sacude los cimientos del Club Universidad de Chile.
Francisco “Paqui” Meneghini ya no es más el director técnico del “Romántico Viajero” tras una gestión que duró apenas un suspiro.
Aunque inicialmente se intentó disfrazar la salida como una “renuncia”, la realidad es que la dirigencia decidió ejecutar una cláusula de salida inmediata. El empate ante Universidad de Concepción fue la gota que rebalsó el vaso de una mesa directiva que ya no confiaba en el estratega argentino.
Las razones del quiebre entre la dirigencia y Meneghini
La eliminación de la Copa Sudamericana ante Palestino fue el golpe de gracia para el proyecto de Meneghini en Ñuñoa. Más allá del dolor deportivo, Azul Azul dejó de percibir US$ 900 mil, un impacto económico que la concesionaria no estuvo dispuesta a perdonar.
A esto se sumó un rendimiento paupérrimo: solo una victoria en siete partidos oficiales, pese a haber ganado el Superclásico en el Monumental.
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La unanimidad que “Paqui” generó a su llegada se transformó en división interna, con directores pidiendo su salida a gritos hace semanas. El gerente deportivo, Manuel Mayo, fue el único que intentó sostener el proceso, pero el rechazo masivo de la hinchada terminó por sellar su suerte.
Para concretar el adiós, el club deberá desembolsar una indemnización de $159 millones, equivalentes a tres meses de sueldo del estratega.
Las críticas a la preparación física y el enigma de los refuerzos estrella
Uno de los puntos que más irritó al directorio fue la alarmante cantidad de lesiones musculares en un plantel que recién comienza el año. Referentes como Charles Aránguiz, Juan Martín Lucero y Octavio Rivero se encuentran fuera de las canchas por dolencias físicas evitables.
Las miradas apuntaron directamente al preparador físico Gonzalo Fellay, responsabilizado por la falta de ritmo y el sobrepeso de figuras como Lucas Assadi.
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La duda sobre si Octavio Rivero llegó lesionado al club también generó ruido, desgastando la relación entre el cuerpo técnico y los médicos. El plantel más caro de los últimos años en la U no logró plasmar en la cancha la jerarquía que prometía en el papel.
Ahora, los azules buscan contra el tiempo un reemplazante que logre enderezar el rumbo antes de que el líder, Colo Colo, se escape definitivamente.





